Los pactos planean sobre 31 de los 53 municipios de Mallorca. Únicamente 22 ayuntamientos presentan un escenario de mayoría absoluta, y, en la mitad de ellos, concretamente 11, esta hegemonía corresponde al PP. Por el contrario, el PSIB-PSOE solo lo ha conseguido en dos (Puigpunyent y Santa Eugènia). Paradójicamente, el bagaje de El Pi-Proposta per les Illes supera claramente al de los socialistas, a pesar de tratarse de un partido que no ha logrado representación en el Parlament.
Tras la jornada electoral del 28M, el PP ha asegurado la mayoría absoluta en Alaró, Andratx, Campos, Escorca, Estellencs, Mancor de la Vall, Maria de la Salut, Santanyí, Selva, Sineu y Vilafranca. En total, 11 corporaciones municipales.
Por supuesto, cuando dentro de dos semanas se lleven a cabos las sesiones plenarias de investidura de los nuevos alcaldes y alcaldesas, serán muchos más los consistorios liderados por los populares. Sin embargo, esta circunstancia dependerá de los pactos que la formación vencedora en estos últimos comicios consiga cerrar con otros grupos políticos, o bien de que sus candidatos a la alcaldía salgan elegidos como aspirantes con más apoyos en las urnas.
En una parte sustancial de estos ayuntamientos sin mayoría absoluta, la presencia del PP liderando el equipo de gobierno puede darse por prácticamente segura. En un caso concreto incluso, el de ses Salines, el candidato popular, Joan Rodríguez, que ha detentado la vara de mando esta pasada legislatura, ya ha anunciado un acuerdo formal con El Pi que permite a ambas formaciones sumar los siete ediles necesarios.
MUNICIPIOS CON INCÓGNITAS
En otros ayuntamientos no se han despejado del todo las incógnitas, pero el PP, como fuerza más votada, parece tener también todas las de ganar.
Así sucede en Felanitx, donde se da prácticamente por segura una alianza con El Pi que convertiría en alcaldesa a la popular Catalina Soler. Ambos grupos ya han compartido tareas de gobierno a lo largo de este último periodo.
En Calvià, el PSIB se ha impuesto en las elecciones, pero un pacto de PP y Vox daría la vuelta a la tortilla en el municipio tras un ciclo socialista de ocho años. Semejantes son las expectativas en Alcúdia, si bien en este consistorio el escenario se presenta ciertamente más complejo por el mayor número de partidos en liza. PP y Vox podrían pactar, pero los populares, como grupo con más apoyo en las urnas, tienen también a su alcance otras alternativas.
Mención aparte merece la situación en Palma. Jaime Martínez Llabrés lo tiene todo a su favor para hacer posible que el PP recupere el control de Cort, y, aunque precisa de la colaboración de Vox para consolidar una mayoría absoluta en el pleno, también podría plantear un gobierno en minoría.
EL PSIB SOLO LOGRA MAYORÍA ABSOLUTA EN DOS CONSISTORIOS
En cuanto al PSIB, la formalización de pactos podría poner a su alcance otros gobiernos municipales, además de los de Santa Eugènia y Puigpunyent, que son los únicos donde ha logrado mayoría absoluta. Así, los socialistas están cerca de cerrar acuerdos con Més per Mallorca en Inca, que revalidarían la tercera legislatura consecutiva del actual alcalde, Virgilio Moreno, o Pollença, donde la irrupción del que ha sido conseller de Educació entre 2015 y 2023, Martí March, se ha saldado con un notable éxito.
EL PI SE IMPONE EN CUATRO AYUNTAMIENTOS
Por su parte, Més per Mallorca solo se ha impuesto claramente en uno de sus feudos tradicionales, Esporles. En cambio, el otro partido de signo exclusivamente autonómico, El Pi-Proposta per les Illes, presenta un balance del 28-M mucho más satisfactorio a nivel municipal que en el ámbito parlamentario, donde ha perdido toda su representación. El partido liderado por Tolo Gili controlará en exclusiva los consistorios de Banyalbufar, Ariany, Costitx y Petra. En estas tres últimas corporaciónes, además, se ha impuesto de forma contundente.
A estas mayorías absolutas, cabe añadir las que han logrado formaciones locales en sus municipos respectivos: Tot per Búger, Agrupació Deià, Independents de Fornalutx y Grup Independent de Valldemossa, con el veterano alcalde Nadal Torres al frente.
IRRUPCIÓN DE VOX Y DESPLOME DE PODEMOS Y CIUDADANOS
Otros dos datos destacables que nos deja esta reciente jornada electoral es la irrupción de Vox en municipios donde hasta ahora carecía de representación y el paupérrimo bagaje de Unidas Podemos, que apenas contará esta legislatura con tres regidores propios: los de Palma, Son Servera y Alcúdia.
A esta lista podrían agregarse los ayuntamientos de Campos y Estellencs, donde los morados se presentaron en listas conjuntas con el PSIB. En contraposición, Vox ha asegurado representación en 16 consistorios en una palpable demostración de su condición de fuerza emergente en Baleares. En cambio, Ciudadanos ha desaparecido por completo del mapa municipal de la isla.
MAPA POR MUNICIPIOS
En resumidas cuentas, esta es la situación que la cita con las urnas del pasado domingo ha dejado en los diferentes ayuntamientos de Mallorca:
Alaró: Mayoría absoluta para Llorenç Perelló (PP), que cuenta con nueve ediles (uno más que en la pasada legislatura, cuando también pudo gobernar en solitario), frente a dos del PSIB y otros dos de Més per Mallorca.
Alcúdia: El panorama ofrece diversas variantes. Fina Linares (PP) tiene opciones de ser investida alcaldesa, pero sus siete concejales le obligan a buscar alianzas. Vox podría aportar sus tres ediles, aunque incluso así les faltaría un regidor para la mayoría absoluta. Por su parte, los grupos de izquierda reúnen a los cinco regidores del PSIB, los dos de Més y el único representante de Unidas Podemos. En consecuencia, la pelota está en el alero de El Pi y Unió per Alcúdia, grupo local promovido por la exregidora Carme Garcia, que en su momento (legislatura 2011-2015) integró la lista municipal del antiguo PSM, a pesar de que, posteriormente, abandonó la disciplina de los nacionalistas para apuntalar la mayoría de la entonces alcaldesa del PP Coloma Terrassa.
Algaida: Todo apunta a un pacto entre PSIB (cinco ediles) y Més per Mallorca (cuatro regidores). Los otros dos grupos con representación, PP y Vox, se han quedado con cuatro y un concejal, respectivamente.
Andratx: El PP ha sabido rentabilizar al máximo la moción de censura que lideró en el tramo final de la legislatura y que convirtió en alcaldesa a Estefania Gonzalvo. La candidata popular ha arrasado en las urnas y podrá gobernar cómodamente gracias a sus nueve regidores, frente a los tres del PSIB, los dos de El Pi y Més y el único representante de Vox. A lo largo de estos últimos cuatro años, Andratx ha investido nada menos que a cuatro alcaldes: Gonzalvo, a través de la moción de censura, y los otros tres a raíz del pacto PSIB-Més-El Pi, que luego este último partido abandonó para aliarse con los populares y Ciudadanos.
Ariany: Continuará en manos de El Pi, que ha concentrado seis de los siete regidores en disputa. El otro ha sido para el PP.
Artà: Los socialistas han vencido en las urnas y todo indica que formalizarán una alianza con la coalición UIA-Més que les permitiría sumar nueve de los 13 ediles de la sala
Banyalbufar: Solo dos partidos han obtenido representación: El Pi, que ha sido el más votado y ha captado cuatro regidores, y APC, que ha sumado tres.
Binissalem: Uno de los ayuntamientos con expectativas más inciertas. El alcalde durante esta legislatura, Víctor Martí, candidato del partido local Unió per Binissalem (UXB), ha resultado vencedor, con seis regidores, tan solo uno por debajo de la mayoría absoluta. Sin embargo, la controvertida figura del primer edil podría animar a los otros tres grupos que han obtenido representación a unir sus fuerzas para arrebatar a Martí la vara de mando. Eso exigiría una alianza, difícil pero no imposible, entre PP (tres concejales), Més per Mallorca (dos) y PSIB (dos).
Búger: Mayoría absoluta del partido local Tot per Buger (TXB), con cinco regidores, por encima de los tres de Més y el único representante del PSIB, organización política de la que procede el que será nuevo alcalde, Pere Torrens.
Bunyola: Escenario que apunta a diferentes desenlaces. El PP ha ganado las elecciones, sumando cuatro regidores, pero debería formalizar una alianza con El Pi, que tiene tres. No obstante, este grupo también podría apoyar un gobierno más a la izquierda con Esquerra Oberta (tres ediles) y PSIB (dos). Por su parte, Vox ha entrado en la política municipal de Bunyola, pero su único concejal no es, en principio, determinante.
Calvià: De la mano de Juan Antonio Amengual, un candidato sin experiencia anterior en el ámbito de la política, el PP tiene a su alcance recuperar uno de los grandes ayuntamientos de la isla, en el que no gobierna desde 2015. Los populares han roto todas las previsiones que daban casi por segura la continuidad del socialista Alfonso Rodríguez Badal en la alcaldía. Sin embargo, aunque ha vencido en las urnas y ha sumado 12 regidores, el que ha sido primer edil a lo largo de las dos últimas legislaturas tiene muchos números para convertirse en nuevo jefe de la oposición, siempre que el PP, con ocho concejales, y Vox, con cinco, se pongan de acuerdo. Las opciones de Amengual de detentar la vara de mando en Calvià adquiere todavía más mérito si se tiene en cuenta que es su primera incursión en la política activa y que, además, se hizo cargo de la agrupación local apenas unos meses antes de las elecciones y en un escenario ciertamente convulso, marcado por las deserciones y las bajas en la formación.
Campanet: Todo indica que el candidato de Més per Mallorca, Guillem Rosselló, se hará con la alcaldía. La incógnita reside en si gobernará en minoría, contando tan solo con sus cuatro regidores, o si tratará de alcanzar un acuerdo con el PSIB, que tiene tres. Las tradicionales malas relaciones entre ambas formaciones en Campanet parecen alejar el acuerdo, pero no es probable que esta tesitura ponga en peligro el gobierno de los ecosoberanistas, ya que, para que esto sucediera, los socialistas deberían unir sus concejales o bien a los de la agrupación local Mou Campanet o, en su caso, a los del PP, ambos grupos con dos ediles.
Campos: Incontestable victoria de Francisca Porquer al frente de la lista del PP, concentrando doce regidores por solo cinco de la oposición: PSIB-EUIB-Independents (dos concejales), Mës (dos) y Vox (uno).
Capdepera: Escenario abierto, con PP, PSIB y Més igualados en representación: cinco concejales cada uno. Los otros dos regidores pertenecen a El Pi. En principio, la opción más probable es el acuerdo entre socialistas y ecosoberanistas, pero estos últimos no ven con buenos ojos facilitar la continuidad del actual primer edil, Rafel Fernández, y han amagado con la exigencia de que el PSIB ponga sobre la mesa el nombre de otro candidato.
Consell: El veterano alcalde socialista Andreu Isern se ha impuesto en las urnas, sumando cinco ediles, por encima de los cuatro del PP. Las expectativas apuntan a la reedición del pacto del PSIB con el grupo local Som Consell (SC).
Costitx: Si hay un feudo que permanece fiel a El Pi este es Costitx. De la mano de Antoni Salas, a su vez candidato al Consell de Mallorca, el partido ha arrasado con ocho regidores por solo uno del PP.
Deià: Duelo entre dos formaciones locales: Agrupació Deià, que ha resultado vencedora con cinco representantes, y Per Balears, que ha sumado dos.
Escorca: No solo el gobierno municipal será monocolor sino también el Ayuntamiento en su conjunto, ya que solo el PP ha obtenido representación. Curiosamente, los otros dos partidos que concurrían apenas han obtenido ocho votos entre los dos: cinco para El Pi y tres para el PSIB.
Esporles: El escenario político ha cambiado bastante tras estas últimas elecciones. Ciertamente, la alcaldía seguirá en manos del partido hegemónico en el municipio, Més per Mallorca, que ha obtenido la mayoría absoluta gracias a sus siete concejales. Sin embargo, en contraposición a la legislatura anterior, en esta ocasión la derecha formará parte del Consistorio, y no solo por la presencia del PP, que con sus tres regidores se ha situado por encima del PSIB (dos ediles), sino también por la de Vox, que con un concejal ha logrado irrumpir en uno de los feudos tradicionales de la izquierda ecosoberanista.
Estellencs: El relevo al frente de la lista del PP se ha saldado con éxito. El veterano alcalde Bartomeu Jover ha dado paso a su sucesor, Bernat Isern, y este ha sido capaz de mantener la mayoría absoluta de los populares, con cinco conceajes, dos más que la coalición PSIB-EUIB.
Felanitx: Catalina Soler (PP), que ha sido tenienta de alcalde durante la segunda mitad de la legislatura gracias a una moción de censura que mantuvo la alcaldía en manos de El Pi pero con otros socios de gobierno, se configura ahora como nueva primera edil, cargo que ya desempeñó en un periodo anterior, desde 2003 hasta su dimisión, en 2008. A la candidata popular, cuya lista ha conseguido una representación de ocho ediles, le falta un regidor para asegurarse la mayoría absoluta, y este muy bien podría proceder de sus antiguos aliados de El Pi, con dos regidores. Por su parte, Vox seguirá formando parte del Ayuntamiento de Felanitx, con un concejal, mientras que Bloc-Més tiene cuatro y el PSIB, dos.
Fornalutx: Xisco Marroig, candidato de Independents per Fornalutx, gobernará con una cómoda mayoría absoluta gracias a sus cinco regidores, tres más que el PP.
Inca: Virgilio Moreno ha consolidado la hegemonía socialista en un feudo que, bastantes legislaturas atrás, votava masivamente al PP y, antes de ello, a la extinta UM. Para sumar su tercer mandato consecutivo, Moreno solo precisa unir a sus diez concejales los dos ediles que ha obtenido Més per Mallorca, grupo con el que ya ha formado gobierno estos últimos cuatro años. Por su parte, el PP ha logrado un avance insuficiente y se ha quedado con seis representantes, por encima de los tres de Vox.
Lloret de Vista Alegre: De la mano de Sebastià Amengual, la agrupación local Endavant Lloret ha resultado ganadora en las elecciones, con cuatro ediles, frente a los tres del PP y los dos del PSIB.
Lloseta: Una de las grandes sorpresas de la noche electoral fue la victoria en la lista del PP encabezada por Francisca Ramis, que, de esta manera, ponía punto y final al largo ciclo de triunfos de la izquierda. Sin embargo, Ramis no tiene ni mucho menos asegurada la alcaldía, y, de hecho, es probable que sus cuatro ediles sean insuficientes para contrarrestar un posible pacto entre PSIB y Més, ambos con tres concejales. No obstante, El Pi, Ara sí y Vox, todos ellos con un único representante, podrían jugar también sus bazas.
Llubí: Clara victoria de Més per Mallorca, que roza la mayoría absoluta con sus cinco ediles. El Pi, que se ha presentado en coalición con el grupo local Futur Llubí, ha sumado tres representantes, por los dos del del PP y el único regidor de Feina per Llubí.
Llucmajor: Como es tradicional, el escenario postelectoral en este municipio vuelve a ser complejo y todas las opciones apuntan nuevamente a un pacto a múltiples bandas. El PP, con cambio al frente de la candidatura (Xisca Lascolas por el alcalde en esta legislatura, Éric Jareño), ha vencido en las urnas, pero, una vez más, los populares deberán buscar apoyos. Lascolas cuenta con el apoyo de siete regidores, que, sumados a los tres de Vox, prácticamente pondrían la mayoría a su alcance. Para asegurarla, dispone de tres opciones: el partido local s'Ull, promovido por un antiguo conocido de la política municipal en Llucmajor, Joaquín Rabasco, que ha entrado en el Consistorio con dos ediles; Llibertat per Llucmajor, también con dos representantes, y ASI, con uno. Este grupo es la formación que en su momento fundó el ahora líder de s'Ull. En cuanto a los grupos de izquierda, sus opciones son escasas, ya que apenas disponen de los cuatro ediles del PSIB y los dos de Més. El Pi, que esta legislatura ha formado parte del equipo de gobierno, no ha obtenido esta vez ningún regidor.
Manacor: El presumible pacto entre Més-Esquerra y el PSIB permitirá la continuidad en la alcaldía de Miquel Oliver. Los ecosoberanistas han obtenido siete ediles que, unidos a los cuatro representantes socialistas, revalidarían la alianza de esta última legislatura, aunque en esta ocasión sin la participación de Unidas Podemos. Pocos obstáculos podránj oponer el resto de partidos a esta presumible alianza, ya que el PP ha sumado seis regidores, y dos tienen la agrupación local de Porto Cristo y Vox.
Mancor de la Vall: Duelo entre PP y Més per Mallorca dilucidado a favor de los populares: cinco regidores frente a custro.
Maria de la Salut: Mayoría absoluta del PP, con seis ediles, por encima de los tres de Més per Mallorca y los dos del PSIB. A los populares parece no haberles pasado factura el controvertido pacto que suscribieron, en octubre de 2020, con el grupo local XMaria (próximo a Més) para presentar una moción de censura contra el equipo de gobierno que integraban El Pi y los socialistas.
Marratxí: Vuelco electoral en un municipio donde el PP ha recuperado su condición de partido mayoritario, sumando ocho concejales que, agregados a los cuatro de Vox, le aseguran la mayoría. Eso supone el final del ciclo de la izquierda en Marratxí, pese al buen resultado del PSIB (siete regidores) y los dos ediles de Més.
Montuïri: La previsión es la reedición de un gobierno municipal de izquierdas formado por Més (cuatro concejales) y PSIB (dos), a pesar de que el PP, con cinco ediles, ha sido el grupo más votado.
Muro: Escenario muy fragmentado que El Pi domina con cuatro representantes frente al que podría ser su posible socio de gobierno, Convergència de Muro (CDM), con tres ediles.
Petra: Victoria contundente de El Pi: nueve concejales frente a los dos de Més per Mallorca. Petra ha sido uno de los pocos municipios mallorquines en los que el PP no ha presentado lista.
Pollença: El conseller de Educació del Govern durante las dos últimas legislaturas, el socialista Martí March, tiene todos los números para convertirse en alcalde si se confirma el pacto entre PSIB y Més (seis y cuatro concejales, respectivamente). En esta tesitura, el que ha sido primer edil de Pollença en dos etapas diferentes, Tomeu Cifre, ejercerá tareas de oposición. La coalición que ha encabezado, Tots-El Pi, ha sumado cuatro regidores, insuficientes para postularse de nuevo como alcalde. Peores han sido los resultados del PP (dos ediles) y el grupo local UMP (uno).
Porreres: La que ha sido alcaldesa estas dos últimas legislaturas, Xisca Mora, candidata de El Pi, ha perdido la mayoría municipal, abriéndose dos posibles escenarios: un gobierno del vencedor de las elecciones, Més per Mallorca, que ha logrado cinco ediles, con El Pi, o bien una alianza entre este último partido y el PP, con cuatro representantes. Esta fórmula podría depararle a Mora más posibilidades para ser nuevamente alcaldesa, ya El Pi supera en votos a los populares.
Puigpunyent: El PSIB no ha dado opción y se ha hecho con ocho de los 11 regidores en disputa. Los otros ediles se los reparten IPG-Més (dos concejales) y PP (uno).
Sa Pobla: Panorama con un desenlace difícil de predecir. El PP, con seis ediles, se ha impuesto en las urnas, pero los integrantes del actual equipo de gobierno podrían dejar de nuevo a los populares en la oposición si unen sus diez concejales: IXPF, cuatro regidores; Més, tres; PSIB, dos, y El Pi, uno. El único representante de Vox no bastaría para hacer que Violeta Rodríguez, del PP, detentara la vara de mando.
Sant Joan: Més ha ganado con claridad las elecciones, pero necesita sumar un edil a sus cinco regidores para consolidar una mayoría absoluta. La ayuda podría proceder del PSIB, con un representante. Por su parte, El Pi tiene tres y el PP, dos.
Sant Llorenç: Como suele ser habitual, este ayuntamiento presenta un escenario fragmentado, con múltiples opciones y fórmulas de gobierno. El PP ha sido el partido más votado, pero empata en representación con los socialistas (cuatro regidores), por lo que será crucial la posición que adopten los grupos locales, como la coalición Gent Costa-El Pi (dos ediles), Unió Independent Carrionera (UICA) y Per Balears (PXB), ambos con un regidor, que es el mismo número de concejales que los electores han adjudicado a Més per Mallorca.
Santa Eugènia: El PSIB gobernará en solitario gracias a sus seis ediles. En la oposición, estará el PP, con tres.
Santa Margalida: De la mano del exalcalde, en varias etapas, Martí Torres, el PP ha rozado la mayoría absoluta con sus ocho regidores, pero le falta todavía uno para asegurar la gobernabilidad. Torres tiene la opción de alcanzar un pacto con Coalició Convergència, con cinco ediles y socio del PP en las últimas legislaturas, o con el PSIB, que tiene cuatro. Esta alianza podría contemplar un pacto estable para los próximos cuatro años, aunque, teniendo la investidura prácticamente asegurada, tampoco es descartable un gobierno del PP en minoría.
Santa Maria del Camí: Més per Mallorca no tendrá problemas para continuar al frente de la Corporación municipal. Sus seis ediles no le otorgan la mayoría absoluta, pero el PSIB podría apuntalarla con su único regidor. El PP, con cinco concejales, se quedó, una vez más, a las puertas de un ayuntamiento en el que ejerce la oposición desde hace varias décadas. Vox también ha obtenido representación con un edil.
Santanyí: Maria Pons (PP) presidirá el Ayuntamiento por segunda legislatura consecutiva validando la tradición de Santanyí como municipio popular por excelencia. La que ha sido alcaldesa durante estos últimos cuatro años ha logrado incluso incrementar su representación, pasando de 10 a 11 regidores. Como curiosidad, cabe destacar que este ha sido el único ayuntamiento de la isla donde el recuento de los votos de los ciudadanos residentes en el extranjero ha tenido incidencia, ya que ha permitido sumar un edil a la coalición de izquierdas Suma, que finalmente se ha quedado con cuatro regidores, y restar un regidor al PSIB, que solo contará con un concejal en la sala de plenos, al igual que Vox. Esta formación pasa a formar parte por primera vez del Consistorio de Santanyí.
Selva: El histórico alcalde del PP, Joan Rotger, afronta su séptima legislatura como primer edil gracias a su mayoría absoluta de seis concejales. En la oposición, quedarán la coalición Arrelam-Més-PSIB, con tres; el grupo local Feim Caimari (FC), con uno, y El Pi, también con uno.
Sencelles: Incierto panorama con PP y El Pi igualados a cuatro regidores. Ambos partidos tratarán de establecer alianzas con los otros grupos que han obtenido representación en el municipio, todos ellos con la solitaria presencia de un único edil: Més-EU, Volem Sencelles y PSIB. En principio, parte con ventaja el candidato de El Pi, Joan Carles Verd, quien ha ocupado la alcaldía durante los últimos 16 años, pero no pueden descartarse tampoco otras opciones. Las malas relaciones entre los dos partidos mayoritarios (la número dos del PP en estos últimos comicios procede directamente de El Pi) frustran, en cambio, cualquier posibilidad de entendimiento entre ambas formaciones.
Ses Salines: El candidato del PP, Joan Rodríguez, ha logrado cerrar por la vía rápida un acuerdo con El Pi que le asegura la mayoría absoluta, formada por los seis ediles populares y el único regidor de su socio. En la oposición quedarán la coalición Endavant Ses Salines, de la que forman parte PSIB y Més, con cinco regidores, y la otra coalición, Som Ses Salines-Colònia de Sant Jordi, con un edil.
Sineu: Triunfo electoral del PP, que ha sumado siete regidores, frente a los tres de Més per Mallorca y el único edil del PSIB.
Sóller: Los populares, esta vez con Miquel Nadal al frente de la candidatura en sustitución del histórico alcalde Carlos Simarro (ahora conseller del PP en el Consell de Mallorca), han estado muy cerca de la mayoría absoluta con sus ocho regidores. Un pacto con el grupo local Seny i Sentit, surgido de la escisión de la antigua agrupación de Ciudadanos en Sóller, le garantizaría a Nadal la vara de mando para estos próximos cuatro años.
Son Servera: La alcaldesa socialista Natalia Troya no tiene asegurado un nuevo mandato tras obtener cinco regidores frente a los ocho del PP. Sin embargo, podría alcanzar de nuevo el gobierno municipal con una alianza que comprendería a PSIB, Independents de Son Servera, Cala Millor y Cala Bona (IXSMB), que ha obtenido tres concejales, y Unidas Podemos, con uno.
Valldemossa: Sin sorpresas en este municipio, donde Nadal Torres continuará en la alcadía tras obtener su candidatura, Grup Independent de Valldemossa, la mayoría absoluta con seis regidores, frente a los tres ediles del PP y los dos del PSIB.
Vilafranca: Una vez más, el tablero electoral en este municipio se dilucidó entre dos marcas locales y, nuevamente, resultó vencedora la más próxima al PP, Partit per al Poble (PXP), que ha sumado seis ediles. Por su parte, Assemblea per Vilafranca, afín a Més per Mallorca, ha obtenido cinco concejales. Montserrat Rosselló seguirá detentando la vara de mando.
MARTÍNEZ LLABRÉS, FUTURO ALCALDE DE PALMA
Y hemos dejado para lo último el caso de Palma. En la capital balear, habrá cambio de alcalde, eso es seguro. El candidato del PP, Jaime Martínez Llabrés, presidirá el gobierno de Cort a lo largo de los próximos cuatro años, y lo hará, bien en minoría, con sus once concejales, o a través de un pacto con Vox, que, de la mano de Fulgencio Coll, ha logrado un notable bagaje de seis regidores.
Entre ambos grupos superan con creces la línea de los 15 representantes que marca la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Palma, aunque la investidura de Martínez Llabrés, dada su condición de aspirante más votado, se produciría automáticamente aunque no se asegurara el apoyo de Vox.
En la oposición, quedarán los tres partidos que han conformado el pacto de gobierno en las dos últimas legislaturas: PSIB, con el ya pronto exalcalde José Hila a la cabeza (ocho regidores); Més per Mallorca, bajo el liderazgo de Neus Truyol (tres concejales), y Unidas Podemos, que tan solo ha conseguido retener a uno de sus ediles, plaza que ocupará la hasta ahora diputada en el Congreso por Baleares Lucía Muñoz.