Los guías turísticos toman un papel fundamental en los destinos sostenibles. Su relación directa con los visitantes permite aportar valor a la oferta complementaria, acercando las prácticas responsables, logrando no solo la diversificación, sino también la desestacionalización, a través de visitas guiadas fuera de los meses de verano, vinculadas a la gastronomía local como el viñedo, o el patrimonio cultural y natural. La figura del guía es importante porque son la cara visible del destino y encargados de proporcionar a los turistas la información y la orientación necesarias, llevándolos de la mano y asegurando también el bienestar durante su viaje, así como el respeto por los lugares que se visitan y por las normas. Además, las rutas atraen a un turista respetuoso y de calidad, interesado en la cultura local. Desarrollar el turismo de forma responsable con el medio ambiente, la cultura, y manteniendo el tejido económico, empresarial y el bienestar del residente es lo que se conoce como turismo sostenible. Ello implica no sólo la conservación de los recursos naturales, sino también la preservación de la cultura local y sus tradiciones.
Enfocarse en la creación de experiencias auténticas, como actividades al aire libre o el consumo de producto local, son algunas de las estrategias esenciales para lograr la sostenibilidad turística, mediante la diversificación y la desestacionalización, fomentando también el turismo cultural, a través por ejemplo de grandes eventos en temporada baja, y lograr distribuir la afluencia de turistas a lo largo del año.
Para ello, los guías turísticos tienen la llave para mejorar la gestión turística y mantener flujos ordenados , más allá de la promoción y la implantación de nuevas políticas.
Y es que, tal y como relata el presidente del Colegio Oficial de Guías Turísticos, Pedro Oliver, estos mantienen una estrecha relación "día a día" con los visitantes, acercándose dichas experiencias claves para la diversificación, como la cultura, el deporte o la gastronomía, lo que repercute también de forma positiva tanto en el empleo con en los negocios locales, ya que los guías son una fuente de información esencial sobre las opciones disponibles, promoviendo también la participación de los visitantes en actividades que contribuyan al desarrollo sostenible.
Es importante tener en cuenta que el turismo sostenible no solo es beneficioso para el medio ambiente y las comunidades locales, sino que también puede ofrecer a los turistas experiencias más auténticas y significativas, lo que contribuye a crear un destino más atractivo a largo plazo.
DEPORTE Y PAISAJE: CONOCER BALEARES DE FORMA SALUDABLE
Los visitantes que eligen Baleares para pasar sus vacaciones o conocer la isla y practicar deporte, se dejan llevar, sobre todo, por la experiencia gastronómica y por las visitas guiadas, lo que les proporciona experiencias seguras y completas, contemplando el paisaje y adquiriendo conocimiento sobre este.
En el ámbito deportivo, las rutas más solicitadas son la de Pedra en Sec, en Mallorca, una red de caminos antiguos que recorren la Serra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad, pudiendo conocer la flora, fauna y su historia. En Menorca, destaca el Camí de Cavalls, siendo también un sendero histórico y que ofrece vistas espectaculares a la costa.
El visitante constata de primera mano la importancia del camino a lo largo de la historia.
En cuanto al ciclismo, los guías proporcionan información esencial en cuanto a los puntos de interés para realizar las paradas. La ruta de Lluc a Pollensa es un recorrido pintoresco que conecta con el santuario. En los deportes acuáticos, destacan el kayak, en todas las islas, con rutas guiadas a lo largo de las aguas cristalinas y las cuevas, y además enseñan las técnicas de remo y garantizan la seguridad en el agua.
El buceo y el turismo de aventura también tiene cabida en la oferta deportiva, especialmente en la Reserva Marina de El Toro, en Mallorca, con instructores certificados que aseguran no solo una experiencia segura,sino todas las claves del paisaje submarino y la vida debajo del agua.
Asimismo, en el ámbito deportivo Mallorca ofrece visitas guiadas al Estadio Visit Mallorca Son Moix, del equipo de fútbol Real Mallorca, con cabida para 23.00 espectadores y suelen incluir un recorrido por el estadio, los vestuarios, la sala de prensa, el túnel de salida al campo y el césped. Durante la visita, los guías proporcionan información sobre la historia del club, sus logros y anécdotas interesantes sobre los jugadores y los partidos memorables.
Otro referente del deporte isleño es el tenista Rada Nadal, cuya academia de tenis, Rafa Nadal Academy, situada en su ciudad natal, Manacor, es uno de los grandes reclamos. Una parte destacada de la visita es el museo, donde se exhiben trofeos, equipamiento, y recuerdos de la carrera de Rafael Nadal. Además, hay una sección interactiva con juegos y actividades relacionadas con el deporte.Los guías proporcionan información sobre el funcionamiento de la academia, los programas de entrenamiento, y la filosofía de entrenamiento de Nadal.
Las Cuevas del Drach son otro de los grandes atractivos, explorando las diferentes cuevas y formaciones geológicas, mientras el guía proporciona una interpretación histórica.
EL PRODUCTO LOCAL, CLAVE EN TEMPORADA BAJA
Los guías turísticos consideran que uno de los elementos que más ayuda a la sostenibilidad turística es el producto local, debido a que en los meses de otoño e invierno, a través de diferentes convenios de colaboración, se realizan recorridos para conocer de primera mano la ganadería y agricultura insular y la calidad del producto kilómetro 0.
Oliver ejemplifica con Flor de Sal, con visita guiada a Es Trenc, o Fet a Sóller, para la distribución de productos elaborados en el pueblo, y se incluyen también recorridos y visitas a las tafonas de aceite, y a bodegas de vino (enoturismo y oleoturismo). También se organizan recorridos durante el periodo de recogida de almendras.
Todo ello no solo reduce la temporalidad, sino que también ayuda a preservar la cultura y tradición, fomentando la economía local a través de empresas regionales.
Las islas cuentan con una amplia tradición vinícola, con bodegas sobre todo en Binissalem y el Pla i Llevant, donde los turistas degustan los vinos locales, acompañados de productos típicos como la sobrasada, el queso o el aceite de oliva, mientras conocen el proceso de elaboración del vino y la historia vinícola de la isla.
En Ibiza, famosa por sus salinas, se puede realizar la ruta de la sal, donde también se aprende el proceso de producción y degustan productos que utilizan esta sal de alta calidad. La ruta del queso mahonés, con Denominación de Origen Protegida, lleva a los visitantes a varias queserías menorquinas.
En Palma se exploran mercados y su historia como el Mercat de l'Olivar, o bien en Menorca el Mercat des Claustre de Maó, o el de Ciutadella.
TURISMO DE CALIDAD Y ORDENADO
Las visitas guiadas resultan esenciales para gestionar las afluencias, promoviendo visitas diferentes así como el uso de transporte público. La labor de los guías va mucho más allá de "guiar" la visita, ya que están en contacto directo con los visitantes desde su llegada, con tours organizados varios días. Son un foco de información muy útil, y según cuenta Oliver, el turista demanda el producto local y los comercios emblemáticos y artesanales.
También ponen en valor el patrimonio, filtrando un turismo de calidad y concienciado. Las visitas potencian la cultura urbana y contemporánea, sobre todo en temporada baja, para añadir valor y que los lugares protegidos sean respetados, también por los residentes. Es decir, proponen visitas fuera de los circuitos más turísticos, repartiendo también así el impacto económico.
La existencia de guías colegiados elimina el intrusismo en este sector, en el que hay alrededor unos 200 guías oficiales en Baleares, siendo una forma de poder gestionar las afluencias de los grupos turísticos.
Los colegiados apuestan por los grupos reducidos, ayudando a la gestión eficiente, y por las audioguías, para no contribuir a la contaminación acústica.
OFERTA CULTURAL
Otro de los grandes ejes de la sostenibilidad turística es la cultura. Los grandes eventos, la apuesta por la conservación y mejora de museos y centros culturales, son un atractivo fundamental en los que los guías añaden la interpretación de los espacios, su historia, curiosidades, y ayudan a enfatizar el interés en otros atractivos de las islas y su patrimonio histórico y cultural.
En Palma, las visitas se realizan sobre todo en el Casco Antiguo y la Catedral, pasando por el Palacio Real de la Almudaina.
Menorca se distingue por la Ruta de los Talayots , yacimientos prehistóricos, con la Naveta des Tudons, o el Talatí de Dalt. En Mahón, está uno de los puertos naturales más grandes del mundo y la Fortaleza de La Mola, fuerte militar del siglo XIX.
Ibiza, por su parte, destaca por sus murallas, fortificaciones construidas en el siglo XVI, y el museo Arqueológico de Ibiza y Formentera, con exhibiciones que abarcan desde la prehistoria hasta la Edad Media.
Los visitantes deciden sumergirse así, entre varias opciones, en la autenticidad de las islas, mientras los guías actúan como agentes de cambio y punto de unión entre ellos y las islas, hacia un modelo cada vez más sostenible, acercando la posibilidad de sensibilizar a los viajeros sobre la importancia de preservar los recursos naturales y para que quieran conocerlos, junto a la cultura y la historia.