Portazo a la ordenanza de bienestar animal que quería aprobar Cort en el próximo pleno y que ha levantado tanta polémica por, principalmente, limitar a tres el número de perros y/o gatos por piso en Palma. La oposición de Podem ha sido clave: el texto se retira entero y el tema se aparca hasta la siguiente legislatura.
La falta de acuerdo en el seno del Pacte de Cort, sumado al aluvión de críticas de entidades animalistas y enmiendas de la oposición, han obligado a la Regiduria de Ecologia, Agrucultura i Benestar Animal, liderada por Neus Truyol, a dar marcha atrás con el proyecto que debía llevarse al próximo pleno.
El anuncio de la nueva ordenanza llegaba a finales de febrero. Truyol indicaba, entre otras novedades, el límite de tres mascotas por vivienda plurifamiliar -perros, gatos o similares- y en caso de viviendas unifamiliares o viviendas aisladas, el número aumenta a cinco. Según Truyol, estas medidas pretendían disminuir los casos en que se tienen una cantidad excesiva de animales o mal cuidados.
La medida no gustó entre el colectivo animalista por diferentes motivos: desde el temor de un aumento de los abandonos hasta la falta de precisión en la terminología en ciertos puntos, como la calificación de gatos ferales.