El pleno del Ayuntamiento de Palma ha aprobado de forma definitiva el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), un documento con el que, en palabras del regidor de Movilidad, Francesc Dalmau, se quiere potenciar la red peatonal y convertir la capital balear en "la ciudad de los 15 minutos". La oposición ha criticado con dureza estas nuevas directrices, a las que ha achacado su carácter ideológico. No obstante, Ciudadanos ha optado por la abstención, mientras que PP y Vox han votado en contra.
Durante su tramitación, el plan ha recibido 69 enmiendas, de las cuales se han aceptado 30. En el pleno, Dalmau ha sostenido que este documento es "una declaración de intenciones", porque abarca los próximos ocho años, de manera que interpela a los equipos de gobierno de las dos siguientes legislaturas.
El regidor de Movilidad ha defendido que, para la elaboración de este instrumento, se ha mantenido un intenso debate con diferentes entidades y actores implicados, y ha insistido en la necesidad de responder al incremento de la demanda y al cambio en los hábitos de transporte.
MEJORAR LA RED PEATONAL Y CICLISTA
El plan se propone como objetivos mejorar la red peatonal y la ciclista, potenciar el sistema de préstamo de Bicipalma, fomentar la red de transporte público con mejores frecuencias y mejoras digitales conectando más barrios, y, sobre todo, reducir los desplazamientos en vehículo privado. Dalmau ha recalcado que en Palma se realizan 50.000 viajes en coche para trayectos de menos de un kilómetro cada día.
Entre otras medidas, el plan crea la figura de las zonas de bajas emisiones, en las que se podrá limitar la entrada de vehículos en función de criterios ambientales; también se amplían las zonas ORA y se proyectan nuevos carriles bus y aparcamientos disuasorios.
PP Y VOX VOTAN EN CONTRA, Y CIUDADANOS SE ABSTIENE
El plan se ha aprobado con los votos favorables del equipo de gobierno, mientras que PP y Vox han votado en contra por considerarlo ideológico. Ciudadanos, por su parte, ha asegurado compartir esta apreciación, pero ha optado por la abstención por una cuestión de "responsabilidad", ya que, según ha destado el grupo naranja, contar con un plan de este tipo es un requisito para que Palma pueda recibir fondos europeos.
La oposición ha criticado la falta de informes técnicos para justificar determinadas medidas, la ampliación de la ORA, la regulación de las zonas de bajas emisiones, la peatonalización de Nuredduna o la eliminación de plazas de aparcamiento, entre otros aspectos. También han considerado que el Ayuntamiento de Palma no ha escuchado a las asociaciones interesadas.
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