¿Saben aquell que diu? Eran unos políticos que llevaban años sin renovar el Tribunal Constitucional diciendo que no querían que estuviera politizado, y cuando al fin lo renuevan nombran Magistrados a Enrique Arnaldo y Concepción Espejel.
El enésimo episodio lampedusiano protagonizado por PSOE (ups, perdón, los partidos del Gobierno) y PP no es un chiste por desgracia. Es una nueva muestra de que por mucho que unos se llenen la boca de transparencia, independencia, separación de poderes, despolitización de las instancias judiciales… no hay manera de que la política española, deje atrás sus praxis más atávicas, carpetovetónicas y detestadas. Después de dar vueltas y vueltas a la cuestión de la despolitización del nombramiento de cargos tanto para el Tribunal Constitucional como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), volvemos a la casilla de salida. Quienes podrían hacerlo -PP y PSOE básicamente- no se atreven a dar el paso y cambiar el sistema de elección de miembros basados en las propuestas realizadas de acuerdo con cuotas políticas, por mucho que nos digan lo contrario.
Quien se hubiera hecho ilusiones de que con la fragmentación del Congreso de los Diputados se haría mella en el bipartidismo juanpalomista puede quitarse la idea de la cabeza. Aunque en la tribuna de oradores, en los medios de comunicación y en twitter se peleen como gatos, no tienen ningún inconveniente para ponerse de acuerdo (exigiendo a sus diputados que voten con la pinza en la nariz incluso) con tal de seguir teniendo control sobre el pastel a repartir.
Los hechos les preceden. Y aunque se pueda pensar que la cuestión es mucho más compleja que el resumen que acabo de hacer, poco más queda por decir, porque lo demás es palabrería y ganas de que compremos un cuento que nos sabemos de memoria.