El acuerdo suscrito este miércoles entre Partido Popular y Vox pone fin a un periodo de intensas y discretas negociaciones para lograr que Marga Prohens consiga ser investida presidenta del Govern de les Illes Balears. Deberá ser en segunda votación, donde sólo se requieren los votos a favor de la mayoría simple de la Cámara, previsiblemente el jueves de la semana próxima. Los ocho diputados de Vox se abstendrán, lo que dará la mayoría de votos favorables al PP (26 diputados) frente los 25 en contra de PSOE, Més per Mallorca, Més per Menorca y Unidas Podemos. Tras la toma de posesión de Prohens, la nueva presidenta de Baleares podrá designar a los consellers y conselleras de su Ejecutivo, todos del PP, encargados de llevar adelante las 110 medidas acordadas con Vox a cambio de su abstención.
La líder de los ‘populares’ de Baleares ha logrado convencer a Vox para que no obstaculice su investidura y que se quede fuera del Govern, a cambio de un acuerdo programático para toda la legislatura y de ceder a Vox la presidencia del Parlament, cargo que ya ostenta Gabriel Le Senne. Pero, además, ha conseguido que los de Santiago Abascal se comprometan a no bloquear la aprobación anual de las cuentas de la Comunidad Autónoma, absteniéndose de presentar enmienda a la totalidad al proyecto de ley de presupuestos. Esta prevención dota, a priori, de enorme estabilidad al nuevo Ejecutivo, por más que el futuro Govern Prohens deberá hacer un gran esfuerzo de diálogo y negociación para que sus políticas avancen, pues, aunque haya un acuerdo programático con Vox, ha decidido gobernar en minoría, algo que siempre es más difícil que cuando se ostenta una mayoría que dé apoyo parlamentario al Ejecutivo.
Prohens y sus colaboradores más cercanos han logrado hacer lo que nadie en el PP ha conseguido aún tras las elecciones del 28 de mayo: convencer a Vox para que le dejen gobernar en solitario. Todo un hito que refuerza políticamente a la que en pocos días será la presidenta de Baleares.