En tiempos en dónde discrepar de la versión oficial te puede conllevar un rechazo en numerosos medios de comunicación, también demonización por parte de algunas autoridades y crucifixión directa en las redes sociales, vamos a seguir contando cosas, porque la verdad no tiene denominación de origen.
“Nadie lo vió venir” ha sido y es el gran chivo expiatorio del Gobierno y también de muchas Autonomías, que muy lejos de admitir innumerables errores y negligencias, se aferran a esta grandiosa frase, avalada como no por el insigne Dr. Simón paladín tirando a héroe de Marvel en esta Pandemia.
Hablar de uno mismo es un ejercicio que les puedo asegurar cuesta mucho, cuesta tanto que he tardado 115 días en escribir que este humilde contador de la actualidad y diversos temas, el día 27 de febrero de este año en el programa de Televisión de Canal 4, Avui Actualidad, que se puede ver en YouTube, dijo lo siguiente: creo que el hay que tomarse muy en serio el tema del Coronavirus, si hacemos caso a las cifras y estudios que vienen de China la mortalidad en mayores de 65 años puede estar entre un 3% al 8%. Si tenemos en cuenta que en España tenemos a más de 9 millones de personas en esa franja de edad y aplicamos un porcentaje intermedio resulta que tenemos a una masa crítica de 326.000 personas en serio riesgo y si afecta a tan sólo un 10% podemos hablar de más de 32.000 muertes.
El mensaje era muy simple, las consecuencias pueden ser tan graves que hay que empezar a hacer cosas ya, pasaron 10 días y el día 8 de marzo se hicieron porque se autorizaron, todo tipo de manifestaciones en España, partidos de futbol, se circulaba con el metro a tope, fiestas y saraos de todo tipo y al final el día 14 de marzo 16 días después en España se decretó el Estado de Alarma, el resto ya lo saben ustedes.
El mantra, también instalado de que si no eres virólogo, médico o personal sanitario no puedes opinar de este virus, en algunas ocasiones se lo pueden meter ……. Yo no fuí el único que escribió o salió en un medio público a decir que esto era grave, también lo hicieron profesionales de la Sanidad y algún periodista, pero no se nos dió la menor credibilidad. Si empezamos a admitir que para hablar de algún tema tienes que ser un experto en la materia se van a quedar cuatro a opinar, conozco a mucha gente de empresa que tienen más conocimientos en economía que cientos de economistas juntos, por ejemplo. De lo que se trata es de analizar lo que se dice no quien lo dice, porque sino estamos polarizando las cuestiones y sólo vemos blanco o negro en función de quien lo dice. Si le damos la vuelta al igual estamos de acuerdo o se ve más claro, si te comportas como un tonto, hablas como un tonto y te acompañan tontos quizás no importa ir a un psicólogo para que te digan que eres tonto.
Digo siempre con orgullo que soy un hijo de la transición, de esos niños que empezamos a descubrir todos juntos lo que era la libertad, una libertad que ahora no voy a perder o permitir que me la arrebaten, los medios de comunicación como este mismo digital que dan cabida a toda clase de articulistas deben continuar, porque se debe cuestionar la verdad única, venga de dónde venga y hay que entender que desde la crítica se puede mejorar, pero si además hay en juego miles de vidas es un deber por parte de quien dirige de consultar e informarse por todos los medios de lo que pasa, no de pasar el balón a “los expertos” y si aciertan bien y sino diremos lo de “nadie lo vio venir”