Los presupuestos de la Comunidad Autónoma para 2024, que este jueves aprobó el Consell de Govern en reunión extraordinaria, incluyen una bajada de impuestos, en coherencia con los compromisos electorales del Partido Popular y también según el acuerdo entre el partido de la presidenta del Govern, Margalida Prohens, y Vox.
En concreto, se rebaja en medio punto el tramo autonómico del Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a las rentas iguales o inferiores a 30.000 euros al año; y en un cuarto de punto a las superiores a esa cantidad. Según los cálculos de la Conselleria de Economía, Hacienda e Innovación, esta medida tributaria beneficiará a tres de cada cuatro contribuyentes, lo que supondrá un ahorro de 45 millones de euros anuales.
La presidenta Prohens el miércoles y el vicepresidente Antoni Costa el jueves, mostraron la disposición del Govern y del PP de negociar con todos los grupos parlamentarios, las deducciones del IRPF que confían introducir durante la tramitación del proyecto de ley de presupuestos en el Parlament. Entre ellas, una deducción por nacimiento o adopción; por autoocupación; por hipotecas de tipo variable o por gastos derivados de estudios fuera de la isla de residencia.
Estas medidas tributarias suponen un alivio fiscal para la ciudadanía balear; una rebaja de impuestos que la marcha de la economía no sólo permite, sino que aconseja. Y que, a diferencia del Govern del Pacte, presidido por Francina Armengol, quedaba descartada de plano por motivos puramente ideológicos. Con un govern de izquierdas, no se habrían reducido los impuestos bajo ningún concepto, como quedó demostrado durante las dos últimas legislaturas.
Es absurdo que se pretenda que un gobierno de centro derecha del PP, apoyado por Vox, aplique la misma política fiscal que el PSOE, Més y Unidas Podemos. La ciudadanía reclamó un cambio de políticas en las elecciones autonómicas del mes de mayo y una cuestión clave durante la campaña electoral fue la presión fiscal, que PP y Vox prometieron rebajar.
El Govern de Marga Prohens no hace otra cosa que cumplir su programa electoral y su pacto con Vox, de forma irreprochable. Por más que el PSIB, con abundante demagogia, critique la medida con argumentos muy inconsistentes.