Los profesionales sanitarios y las personas mayores de 60 años recibirán una tercera dosis de la vacuna contra la Covid, según acordó la ponencia de vacunas este miércoles. La decisión llega tras la petición de un buen número de comunidades autónomas en este sentido y después de que se haya producido un notable incremento en el número de contagios en todo el país.
El objetivo es proteger a la población más vulnerable y a la que se encuentra en la primera línea de la lucha contra la enfermedad; especialmente cuando numerosos expertos han calculado que la protección que ofrecen las vacunas contra el coronavirus disminuye con el paso de los meses, hasta quedar en torno a un 50 por ciento transcurridos más de cuatro meses desde la segunda dosis. Estas vacunas de refuerzo deben asegurar el escudo frente al virus para personas cuyo contagio pondría en riesgo el sistema sanitario, bien por el colapso de afectados en las unidades de cuidados intensivos -en el caso de los mayores-, bien por impactar directamente sobre los profesionales del sistema -en el caso de los sanitarios-.
Este mismo jueves se conocía en Baleares una nueva muerte por coronavirus, a la vez que se sumaban otros 147 nuevos contagios. Las Islas han alcanzado una incidencia acumulada de 142 casos por cada cien mil habitantes, que supone el cuarto peor registro entre todas las comunidades autónomas.
Los datos señalan que no hay que relajarse en la lucha contra el coronavirus y para ello es fundamental incidir en dos aspectos: el mantenimiento de los hábitos de protección individual -mascarilla, lavado de manos y distancia social- y, sobre todo, reforzar la vacunación hasta alcanzar al mayor número posible de ciudadanos. Respecto al primer punto, la consellera de Salut, Patricia Gómez, expresaba esta semana su sensación personal de que existe una notable relajación de las normas entre un elevado número de ciudadanos, lo que fomenta la transmisión del virus. Respecto al segundo, pocos ponen en duda la efectividad de la vacuna, por lo que es imprescindible seguir vacunando sin pausa con el objetivo puesto en los grupos de riesgo, pero también en todos aquellos ciudadanos que aún no han querido vacunarse.
En Baleares son algo más de 30.000 las personas que han rechazo la inyección. Argumentos y justificaciones habrá múltiples y diversos, pero es necesario que el remedio alcance a cuantos más ciudadanos mejor. En otros países europeos se han decretado confinamientos o severas restricciones para los no vacunados. En España, algunas comunidades ya han endurecido el acceso a determinadas actividades para estos colectivos, lo que empieza a ganar sentido -y será irremediable- si la enfermedad no se consigue frenar.
Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en Twitter y Facebook. Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.