El Consejo Regulador IGP Sobrassada de Mallorca y la DO Binissalem han decidido convertir la jornada técnica de cata profesional en un acontecimiento anual. Además, como novedad, en esta segunda edición se ha adherido al Panel de Cata la DOP Queso Mahón-Menorca, proponiendo un intercambio de experiencias y ampliando la visión y conocimiento del análisis sensorial.
Así, tras el éxito de la primera edición, este año tendrán lugar dos sesiones, la primera celebrada ayer en Menorca y la segunda que tendrá lugar día 3 de julio en Mallorca.
En la sesión celebrada ayer en Menorca, las directoras técnicas de los paneles de la IGP Sobrassada de Mallorca y la DO Binissalem, Antonia Mª Torres y Marga Amat, se desplazaron hasta la isla vecina para realizar una cata dirigida de Sobrassada de Mallorca IGP y Vino DO Binissalem a cargo de Nuria Basilio y Francis Gamón, respectivamente.
Mientras que la sesión del próximo miércoles 3 de julio, será Piedad Lopez directora técnica de la DOP Mahón-Menorca quien dirigirá la sesión de cata de queso para los catadores profesionales de Mallorca y, de forma conjunta con Marga Amat y Antonia Mª Torres expondrán los últimos adelantos, desafíos y estrategias para un análisis sensorial acreditado por ENAC.
Estas jornadas técnicas tienen como objetivo poner en valor la tarea de los Paneles de Cata profesionales de estas entidades, quienes mediante el análisis sensorial que hace un panel de cata acreditada aplican una técnica de medida totalmente objetiva para conocer propiedades de los alimentos como el color, el aspecto, el aroma, la textura o el gusto.
Dentro del marco de la certificación de producto, avalada por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) en cumplimiento de lo que establece la norma UNE-EN ISO/IEC 17025, el análisis sensorial es uno de los requisitos por los productos amparados por las Indicaciones Geográficas Protegidas (no vínicas) y por las Denominaciones de Origen.
Sobre el Consejo Regulador IGP Sobrassada de Mallorca
Es un organismo que vela por un producto de calidad y nace en 1996 cuando la Unión Europea otorga a la sobrasada de Mallorca la Indicación Geográfica Protegida (IGP), que extiende la protección concedida inicialmente en España, al conjunto del territorio de la Unión Europea. Está compuesto por 19 empresas elaboradoras inscritas que producen Sobrasada de Mallorca y Sobrasada de Mallorca de Cerdo Negro. La defensa de la denominación específica, la aplicación de su reglamento, así como el fomento y control de las sobrasadas de Mallorca, está encomendado al Consejo Regulador.
Sus funciones se basan en el control del cumplimiento de los requisitos de producción, elaboración y curación de la Sobrasada de Mallorca, con la finalidad de mantener las características esenciales que la distinguen. Del mismo modo llevan a cabo el control de calidad del producto, mediante inspecciones a las empresas elaboradoras y minuciosos análisis físico-químicos y sensoriales, éstos últimos a través del jurado de cata, así como el control del cerdo negro con la finalidad de asegurar la alimentación y crianza adecuadas.
El Consejo Regulador IGP Sobrassada de Mallorca forma parte de la Junta Directiva de la Asociación Española de Denominaciones de Origen, Origen España, entidad creada para proteger e impulsar las DOP e IGP Agroalimentarias y que actúa como vector de comunicación e interlocutor destacado ante los organismos vinculados a las denominaciones de origen a nivel nacional, europeo e internacional.