Sobran huevos

Esta ha sido la semana de los huevos, no de chocolate, ya que Semana Santa queda aún muy lejos y, por tanto, las tradicionales monas de pascua o huevos de chocolate tendrán que esperar, pero no me refería a esos.

Comenzábamos la semana con el lunes pisando huevos por obra y gracia del Consell Insular de Mallorca, que ha hecho que las distracciones al volante sean ahora mas fáciles, limitando la velocidad en la vía de cintura a 80km/h. Eso hace que contemplar el paisaje sea una delicia, medida que no defienden ni a los expertos en seguridad vial; más bien ha sido por huevos.

Después, el martes, un iluminado nos puso en el punto de mira por sus huevos o, mejor dicho, por aquellos que le gustaría comer en casa, y registró en el Parlamento balear una proposición no de Ley para que los comedores escolares sean como comer los huevos de tu abuelo, el del pueblo, algo que querríamos todos, pero …..vaya huevos, como si no hubiera nada mas importante por lo que preocuparse en este momento.

Ese mismo día escuchábamos en boca de nuestra Presidenta que la cosa no pinta bien para Semana Santa, y automáticamente me vino a la mente, pues habrá que echarle huevos, ser valiente y trabajar más duro para que sí la haya.

Hace más de un mes que no hago ni el huevo, y no es por falta de ganas, sino porque no me dejan, y en verdad comienzo a estar hasta los mismísimos huevos, ya que se descarta la hostelería como actividad esencial y sí se incluye, por ejemplo, a los estancos, aunque en mi opinión, que dicho sea de paso no he fumado nunca, los cerraría de por vida y se habría acabado la adicción al tabaco. Pero no hay huevos.

El ambiente en las islas comienza a estar crispado, el ronroneo es contante, y hay cierto malestar dado que se palpa la desazón. Deberíamos estar preparando los negocios para la temporada que se acerca, pero como faltan vacunas habrá que esperar, aunque escuchando las excusas de los que se han saltado la cola para pincharse, incluso sobraban dosis el primer día. ¡¡Ole sus huevos!!

Durante muchos años hemos tenido el debate sobre la mesa, en Baleares decidimos lentamente: poner todos los huevos en la misma cesta. Y no sabría si defenderlo o justificar que diversificar hubiera sido un acierto, ya que las alternativas tampoco son tantas. Lo que sí es cierto es que ahora contemplamos la agónica muerte de la gallina de los huevos de oro.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias