Los sindicatos educativos han asegurado este miércoles que no descartan la posibilidad de una huelga de profesorado en Baleares en función del resultado de las negociaciones con el Govern para el inicio del curso 2020-2021 ante la crisis sanitaria derivada del coronavirus. Concretamente, CCOO, UGT, la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE), el STEI Intersindical y USO han solicitado ratios más bajas en las aulas de los centros educativos y más personal docente para evitar posibles contagios por Covid-19.
En otras comunidades autónomas, la convocatoria de un paro educativo ya es un hecho. Este es el caso de Madrid, donde este miércoles diferentes sindicatos han anunciado que el profesorado irá a la huelga en septiembre ante la "inacción" del Gobierno autonómico y la Consejería de Educación frente al inicio de curso.
En este sentido, las diferentes organizaciones sindicales de Baleares han confirmado la posibilidad de que también en las islas se lleve a cabo una movilización de las mismas características, si bien aseguran que su prioridad es llegar hasta el final de las negociaciones con la Conselleria de Educación.
Según ha explicado el portavoz de ANPE en Baleares, Víctor Villatoro, en declaraciones a Europa Press, "la huelga es el último recurso", ya que la intención es "adoptar las vías de negociación que todavía están en camino". No obstante, el paro podría convocarse en el caso de que, en palabras de Villatoro, "ciertos aspectos no se corrijan". Entre estos puntos de discordia, el representante sindical ha citado la necesidad de incrementar el número de profesores.
"LA ADMINISTRACIÓN HA DE GARANTIZAR QUE EL PROFESORADO ESTÉ SEGURO"
Por su parte, el responsable de Salud Laboral de la Federación de Enseñanza de CCOO, Toni Marín, ha indicado que no sabe "si una huelga es lo más adecuado". Su apuesta inicial es la de "comenzar el curso" siempre que exista el compromiso de la Administración garantizando que el profesorado "estará seguro" frente a posibles contagios de Covid.
Asimismo, USO está valorando la opción de la convocatoria de huelga. A pesar de que han señalado ser un sindicato que representa mayoritariamente a la escuela concertada, sus portavoces han señalado que "aun no se ha tomado una decisión" respecto a una eventual convocatoria de huelga en el sector educativo baleara.
Tampoco el STEI descarta apoyar la movilización si no se amplían las plantillas y se reducen las cuotas. No obstante, el sindicato ha manifestado su predisposición a "negociar lo que haga falta", en palabras de la delegada de Prevención de Riesgos Laborales de esta organización sindical, Catalina Bibiloni.
Por su parte, UGT tampoco realizará, por el momento, un llamamiento a la huelga, ya que, según el secretario del sector de Enseñanza de la Federación de Empleados de Servicios Públicos de Baleares, Tino Davia, "hay que negociar hasta el último segundo, y esperamos un cambio en la postura de la Administración que se adapte mejor a las circunstancias" derivadas de la crisis sanitaria.
"HABLAN DE MUCHAS MEDIDAS PREVENTIVAS, PERO NO SE HABILITAN ESPACIOS PARA ELLO"
Precisamente este miércoles ha tenido lugar, en formato telemático, la reunión de la Comisión Paritaria de Prevención de Riesgos Laborales, en la que han tomado parte los representantes de los sindicatos, junto a la directora general de Personal Docente, Rafaela Sánchez; el responsable del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Conselleria de Educación, Rafael Castell, y la directora general de Salud Pública y Participación, Maria Antònia Font.
Respecto al documento de medidas preventivas para el inicio del curso, el responsable de Salud Laboral de la Federación de Enseñanza de CCOO, Toni Marín, ha indicado que "lo más eficaz es contratar más profesores y que haya espacios para reducir ratios". Marín se ha quejado de que la Administración autonómica "habla de muchas medidas preventivas, pero no se habilitan los espacios para ello".
En este sentido, el portavoz de ANPE, Víctor Villatoro, ha asegurado "no entender" la circunstancia de que "en las aulas haya grupos de 25 alumnos para todas las etapas, cuando el Ministerio de Educación considera como factor de riesgo reuniones de diez personas". Este sindicato también ha pedido la habilitación de aulas modulares en los centros para aumentar los espacios físicos y garantizar la distancia de seguridad.
"EL GOVERN DICE QUE NO PUEDE HABER REUNIONES DE MÁS DE DIEZ PERSONAS"
En esta misma línea se ha expresado el delegado sindical de USO, Pere Carles Ayala, quien ha considerado que las ratios tendrían que ser más bajas teniendo en cuenta que "el Govern dice que no puede haber reuniones con un número superior a los diez asistentes".
En esta misma línea el STEI ha insistido en la necesidad de que se establezca un tope de 15 alumnos y que se asegure la distancia interpersonal establecida por las normativas sanitarias promulgadas con motivo de la crisis de la Covid. Catalina Bibiloni ha incidido en el hecho de que solicitar una reducción del número de escolares presentes en cada aula "supone la contratación de más profesores, y esto ya depende de una decisión política, porque supone disponer de más recursos humanos".
En cuanto a UGT, Tino Davia ha considerado que es necesaria también la reducción de horas lectivas, promover una mayor inversión que, como mínimo, alcance el 5 por ciento del PIB, y la incorporación de un asistente sanitario en los centros.