En la vida hay que consumir realidad, siempre es un buen negocio, aceptarla y adaptarse a ella. No vale negarla ni contarla de manera parcial, segada e interesada. No caben eufemismos ni interpretaciones que intentan relativizar, normalizar y negar la cotidianidad sanitaria. Los profesionales, a pesar de su compromiso y voluntarismo, están agotados y cabreados. Muy cabreados. Los médicos de le excelente y abnegada Atención Primaria están al límite y su desgaste profesional va subiendo como la factura de la luz, que los iluminados del Gobierno no consiguen controlar. Están hartos e indignados los magníficos médicos de Urgencias de varios hospitales, y sobre todo en el hospital de referencia: Son Espases. El burnout se ha disparado en muchos especialistas. Nada quema mas que no tener los recursos para realizar de forma ética y con calidad la tarea asistencial, centrada siempre en los pacientes. Urgencias de Son Espases lleva mas de 10 días a tope. Saturación, gran sobrecarga, aumento de la tensión laboral, hacinamiento de los pacientes etc.
A los médicos les duele la retina el ver a los pacientes en los pasillos y en las condiciones en las que se encuentran. Vayamos a los tozudos y demoledores datos, que echan por tierra, los relatos justificativos y minimizadores de la administración, que todavía indignan más a los médicos. 450 urgencias atendidas hacen dos días. 58 pacientes ingresados, algunos varios días, por falta de camas, por falta de enfermeras.
Este escenario era muy previsible y mas en este contexto pandémico. Casi todos lo veían venir. Pero la historia se repite. Hay una compulsión a repetir estrategias que no son adaptativas por parte de los gestores. Sorprende el que no se aprendan de los errores, previamente cometidos. Luego cuando se denuncian los hechos, porque los médicos ya no pueden más, se apunta al mensajero y se busca al chivo expiatorio. Autocritica: cero. La Dra. Carmen Fernández, médico de atención primaria y delegada de Simebal me decía esta mañana: si van 400 pacientes a urgencias es porque no se le da solución al problema en consultas, quirófano. Etc.
Motivos:
1. Citas con especialista hospitalario a casi un año visto en varios servicios. Les suspenden la segunda consulta y si la tenían en julio, les citan para noviembre. … No les llaman para intervención programada…
2. Primaria, estamos dando cita a los pacientes con una demora de una semana, o más y las urgencias tienen que esperar en la sala de espera poco menos que en el hospital.
Así que un ciudadano que se encuentra en esta tesitura le compensa armarse de paciencia e ir a urgencias hospitalarias, o a atención al paciente. Y realmente al estar todo saturado cuando sale de urgencias (primaria o hospitalaria), como en muchos casos no se le puede solucionar el problema, vuelve a la casilla de salida.
A la falta de planificación hay que añadir que se pretende engañar a la población diciendo que el sistema puede con toda la demanda cuando está desbordado.
Bien, esta es la situación real de nuestra sanidad. Mientras nuestros médicos se sienten maltratados. Y motivos les sobran: carrera profesional ordinaria bloqueada desde hace 4 años, no negociación de precio de hora de guardia, sin convenio de mires, mejoras retributivas congeladas en 061 y SUAP, con excesiva temporalidad laboral, carencia de médicos, una indemnización de residencia ( mucho peor que en Canarias ) que determina que no podamos captar profesionales etc. Es decir demasiados flecos pendientes. Demasiados déficits que generan un contexto de tensión, desacuerdo y conflicto futuro.
La pelota esta en el tejado de la administración.
Ya saben en derrota transitoria pero nunca en doma.