Luz verde de ERC a la investidura de Sánchez. El Consell Nacional de Esquerra Republicana ha aceptado por una amplia mayoría de votos favorables, concretamente del 96,6 por ciento, abstenerse en la votación. Tras la reunión, el coordinador general de ERC, Pere Aragonès, ha precisado que el acuerdo supone la aceptación por parte del PSOE de la constitución de una Mesa de negociación con cuatro puntos prioritarios: el reconocimiento de la biteralidad de los gobiernos central y autonómico, la posibilidad de plantear todo tipo de propuestas, incluido el derecho a la autodeterminación, un calendario con garantías, y la convocatoria de una consulta.
El Consell Nacional de Esquerra Republicana ha dado el visto bueno, por una amplia mayoría del 96,6 por ciento de los votos emitidos, a que sus diputados en el Congreso se abstengan en la próxima sesión de investidura, y permitan que el socialista Pedro Sánchez sea designado presidente del Gobierno.
De esta manera, Sánchez ya cuenta con los votos necesarios para salir elegido jefe del Ejecutivo en una segunda votación, ya que en este caso es suficiente con que los votos afirmativos sean superiores a los negativos.
El calendario previsto, y que se ha hecho oficial este jueves a última hora de la tarde, es que la primera sesión en el Congreso de los Diputados se inicie este sábado a las 9 de la mañana, con las intervenciones de Pedro Sánchez y de los portavoces de los diferentes grupos parlamentarios, de mayor a menor.
Al día siguiente, domingo, tendrá lugar una primera votación, en la que, previsiblemente, el aspirante socialista no obtendrá los sufragios necesarios para ser investido. Las sesiones se reanudarán el martes 7 de enero, con una segunda votación en la que, tras la decisión del Consell Nacional de ERC, Sánchez tiene todas las cartas en su mano para encabezar el Ejecutivo en esta nueva legislatura.
MESA DE NEGOCIACION CON CUATRO PUNTOS
El proceso de conversaciones entre los socialistas y la formación independentista ha sido largo y complejo, y ha exigido que el PSOE haya aceptado la exigencia de los republicanos de constituir una Mesa de negociación sobre el proceso independentista.
En su comparecencia informativa posterior a la votación en el Consell Nacional, el coordinador general de ERC, Pere Aragonès, ha confirmado que esta Mesa se asienta sobre cuatro puntos: la biteralidad entre ambos gobiernos, el central y el autonómico, ya que, según ha indicado, no es su formación política "la que ha de negociar sobre Cataluña, sino sus instituciones"; la posibilidad de plantear todo tipo de propuestas, sin exclusión, contemplando, por tanto, el derecho a la autodeterminación; un calendario de conversaciones con las correspondientes garantías sobre el cumplimiento de los acuerdos que se adopten, y, finalmente, la convocatoria de una consulta.
En definitiva, Aragonès ha incidido que el acuerdo con el PSOE parte de la necesidad de reconocer que la actual situación en Cataluña "es un problema político de fondo", aceptar "la legitimidad de todas las instituciones catalanas", y "activar la vía política, evitando la judicial y la policial".
El también vicepresidente de la Generalitat ha asegurado que su partido "ha afrontado los resultados electorales partiendo de las premisas de nuestra ponencia política, que incluímos en el programa electoral y que recoge el consenso de que los problemas políticos sean resueltos entre políticos".
En este mismo sentido, Aragonès, ha recordado que ERC solicitó la confianza de la ciudadanía en las elecciones generales del 28 de abril y el 10 de noviembre "para forzar una negociación que fuera capaz de solucionar el conflicto político y conseguir una mesa de negociación".
De esta manera, el coordinador general de la formación independentista ha incidido en que ERC "pone sus diputados al servicio del país, asumiendo el diálogo como eje de la acción político". Por ello, ha animado a "comenzar a hablar", a pesar de ser "consciente de la dificultad del contexto en que nos situamos, con gente en la prisión y en el exilio".
AMNISTÍA, REFERÉNDUM Y FIN DE LA REPRESIÓN
En su opinión, la prioridad en estos momentos pasa por "poner fin a la vía judicial" y situar en el centro del debate de la Mesa de negociación "el derecho a la autodeterminación, ya que no renunciamos a nada". Al mismo tiempo, ha asegurado que la pretensión de ERC "no es buscar victorias de partido, sino que ésta sea una victoria para todo el país, ya que nuestra propuesta es referéndum, amnistía, fin de la represión y, finalmente, dejar los acuerdos en manos de la ciudadanía de Cataluña".
Pere Aragonès ha reconocido que su formación tendrá que sentarse a negociar "con quienes piensan opuesto a nosotros", pero ha recalcado que ERC "cree en aquello que defiende, y que ha defendido durante 88 años".
A pesar de ser "consciente" de que el partido republicano "asume un riesgo", Aragonès ha argumentado la necesidad de "abrir caminos para hacer política, con vistas a iniciar una etapa de diálogo y negociación" que signifique también la posibilidad de "hacer política en libertad y sin represión".