El portavoz del PP en el Consell de Mallorca, Mauricio Rovira, ha asegurado este jueves que Miquel Ensenyat “ha sido una gran desilusión para todos los mallorquines” porque preside “un gobierno del Consell de Mallorca en el tiempo de descuento” que “se ha pasado tres años pensando y repensando la transformación de Mallorca mientras vive a golpe de titular en una realidad que sólo existe sobre el papel”.
En su intervención en el Debate de Política General, que hoy ha celebrado su segunda sesión, Rovira ha acusado a Ensenyat de “presidir un pacte que ha dedicado más tiempo a decidir qué no hacer que a trabajar por una Mallorca mejor”. En este sentido, ha reprochado al presidente de la institución insular “no querer y no ayudar a solucionar el colapso circulatorio de la Isla” retrasando hasta finales de legislatura el inicio de proyectos como el desdoblamiento de la carretera Llucmajor-Campos o el segundo cinturón mientras hay “obras que no ha hecho y ya han decidido que no harán nunca”, como adelantó ayer Ensenyat.
Rovira también ha calificado de “frase publicitaria de un mal producto” el anuncio de Ensenyat de presidir el “gobierno más social de la historia” que, con 120 millones de euros más, ha engordado su círculo de altos cargos en un 40% -lo que ha disparado el gasto en sueldos en 4 millones- mientras ha quitado 16 millones de euros a las políticas del IMAS, ha sido incapaz de construir el parque de bomberos de Santanyí y no ha sido capaz de ampliar la plantilla de Bombers de Mallorca. “El cambio prometido por Ensenyat ha sido, en realidad, un cambio a peor”, ha dicho.
GESTIÓN INEFICAZ
El portavoz popular ha añadido que “son ustedes ineficaces en la gestión con muchos más recursos que nunca” recordando que “en 2016 sólo ejecutaron un 17,19% del presupuesto de inversiones y en 2017 sólo han ejecutado un 20% del presupuesto de inversiones” incluidos los 17 millones de euros que, de momento, ha costado el rescate del Túnel de Sóller.
Rovira ha afeado también la “política de rodillo” del gobierno de izquierdas en el Consell de Mallorca, que “ha convertido la Asamblea de Alcaldes y Alcaldesas de Mallorca en un escaparate para la promoción de Ensenyat”; la Ley de Caminos y Senderismo, “que es una imposición ideológica para contentar a los suyos”; la regulación del alquiler vacacional, “ejemplo de falta de diálogo y consenso con la oposición, ayuntamientos y el sector” que también ha faltado en el Plan de Equipamientos Comerciales o las políticas relacionadas con el mundo de la caza.
El déficit de gestión del Pacte de izquierdas al que se ha referido Mauricio Rovira se ha centrado también en las reformas de La Misericordia, Can Weyler, Bellpuig o el polideportivo de Sant Ferran, “que aún no han empezado”; en la reclamación de los 120 millones de las bestretes que adeuda el Govern balear “y que aún no se nos han pagado”; o en la reducción de las ayudas de Cooperación Local a los municipios en 4 millones de euros para 2018. “Los únicos que gestionan bien el dinero que reciben del Consell son los ayuntamientos”, ha dicho.
El portavoz popular también ha reprochado a Ensenyat que lleva tres años “gobernando sólo per a la seva gent” mientras “nada sabemos del nuevo Plan Director de Residuos, las líneas 1 y 2 de la incineradora siguen activas y la señora Espeja será recordada por autorizar el crecimiento del depósito de cenizas de Son Reus el equivalente a un edificio de 7 plantas”.
HUIDA DEL CONSELL
Además, ha pedido al presidente del Consell “que su carrera al Parlament balear no parezca una huida de esta institución” y que aclare si sus palabras de ayer sobre “el recorte de derechos y libertades, el ataque al Estado de Derecho y la involución democrática”, en clara alusión a Catalunya, “además de su presencia en el Sopar Groc de Campanet “son un apoyo a los golpistas y a los que incumplen la ley y la Constitución”.
Por último, Rovira se ha comprometido a que el PP “presentará un buen proyecto para la próxima legislatura y se comprometerá a gestionar el Consell a partir de 2019 con la misión de que los proyectos se ejecuten y demostrando que con los mismos medios se pueden hacer las cosas mucho mejor, dando solución a los problemas de los mallorquines” y “haciendo que la Serra de Tramuntana sea digna merecedora del reconocimiento internacional” que hoy peligra tras los avisos de la UNESCO.