El Ayuntamiento de Son Servera, presidido por la alcaldesa socialista Natalia Troya, ha decidido este jueves proceder a la retirada de la Cruz de los Caídos que se levantaba hasta ahora en uno de los emplazamientos de la localidad, al considerar que se trata de un monumento franquista incompatible con el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.
Nada más conocer la noticia, el Govern, por medio de su vicepresidente y conseller de Transició Energètica, Sectors Productius i Memòria Democràtica, Juan Pedro Yllanes, ha trasladado al Ayuntamiento de Son Servera su "enhorabuena" por la retirada de la Cruz de los Caídos.
En un mensaje divulgado a través de las redes sociales, el vicepresidente ha asegurado que nadie entendería que en una democracia "sana y moderna" se mantengan en pie elementos que, a su juicio, "atentan contra los derechos de las víctimas del franquismo".
El Consistorio ha iniciado este jueves los trabajos para la demolición del monumento, argumentando la necesidad de cumplir el contenido de la Ley de Memoria Histórica.