Las hemerotecas son bibliotecas en las que principalmente se guardan y sirven al público diarios y otras publicaciones periódicas, y, por tanto, los lugares donde acudir cuando tienes interés en saber qué decía alguien sobre algún tema tiempo atrás y para poder contrastar lo que dicen según qué políticos cuando están gobernando o cuando están en la oposición.
Pablo Casado debe tenerles un miedo atroz a las hemerotecas. A poco que busques, te das cuenta de que es el político actual con la cara más dura, y eso que en su partido hay bofetadas para el primer puesto; tres ejemplos: Rafael Hernando Fraile, Javier Maroto y Teodoro Garcia Egea.
Sobre las últimas revelaciones judiciales sobre el espionaje a Luis Bárcenas, la conocida como operación Kitchen, el actual líder del PP, en otra demostración de que no tiene vergüenza ni dignidad, ha marcado distancia con los hechos y con aquella época. “En esos años, yo era diputado por Ávila y no tenía responsabilidades en el partido”, ha asegurado, subrayando que esta investigación judicial viene de “tiempos muy pasados”.
A lo largo de toda su historia, y la operación Kitchen es un claro ejemplo, el PP se ha distinguido por su voracidad a la hora de ocupar las instituciones y manipular su funcionamiento, una práctica que daña objetivamente los fundamentos del Estado de derecho. Recordemos que el sumario de Kitchen revela mensajes del exnúmero dos del Ministerio del Interior en los que apunta a la implicación de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal en la operación policial para torpedear la investigación judicial y eliminar pruebas sobre la caja B del PP.
En el sumario de “Kitchen”, el exnúmero dos de Interior apunta a la implicación de Rajoy en el espionaje a Bárcenas : “Tenemos todas las grabaciones entre Bárcenas y el puto Rajoy hablando de toda la mierda”.
Frente al informe de la Fiscalía, lo primero que ha hecho Pablo Casado, cuya inmadurez política y personal es proverbial, es ponerse de lado e intentar salvar su culo.
Las revelaciones conocidas de la llamada operación Kitchen han puesto de rabiosa actualidad una rueda de prensa de Pablo Casado, cuando ya era presidente del Partido Popular, el día 18 de febrero del año 2019, en la que, entre otras perlas soltó, sin despeinarse, la siguiente: “La gente sabe perfectamente que cuando Susana Díaz sale a hablar de corrupción no tiene ninguna credibilidad; incluso cuando Felipe González viene a dar lecciones de corrupción tampoco tiene ninguna credibilidad. Pero el Partido Popular sí tiene que tener credibilidad para hablar de corrupción, porque es nuestra seña de identidad”.
Como dice el dicho popular, “Más claro, agua”. Pablo Casado no pudo indicar de forma más clara, ni mejor explicada, lo que es más que evidente: que la corrupción es la seña de identidad del Partido Popular.
Puede ser que el actual Gobierno que tenemos los españoles no sea el que nos merecemos, ni siquiera el mejor posible, pero sí el que hemos votado, y el que nos está salvando de tener otro liderado por un individuo como Pablo Casado. ¿Capisci?