“Diferenciarse y crear valor desde el territorio”. Con esta sencilla frase, el decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante, Joaquim Aguilella, ha definido el Trabajo de Fin de Máster con el que la mallorquina Laura Coll Ferragut, egresada del Máster en Ingeniería Agronómica de la UIB, ha conseguido el Premio Excelencia Novel. Lo ha hecho en el marco de la X edición de los Premios FPIA del COIAL, colegio cuyo ámbito se circunscribe a la Comunitat Valenciana y les Illes Balears.
Laura proyecta una industria de producción de crema de almendra en Llucmajor (Illes Balears). Joaquim Aguilella ha destacado que este proyecto se centra “en crear valor desde el territorio, promoviendo la sostenibilidad, la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos locales en una isla marcada por la presión urbanística y turística. Su innovación radica en la capacidad de integrar múltiples aspectos –tecnológicos, económicos y ambientales– en un proyecto que revaloriza un cultivo tradicional, adaptándose a las condiciones locales de Mallorca”.
Aplacar la presión sobre el territorio
Según el decano del COIAL, las premisas citadas “son las necesarias para aplacar la presión sobre el territorio, que es el problema más acuciante que sufre el medio agrario balear. Una presión que arrastra a las personas que viven en él y de él”. Y ha añadido que para mantener la actividad agraria frente a los usos alternativos del territorio hacen falta dos cosas: “Primero, una regulación que lo permita y por otra, salir de la denominada zona de confort y adentrarse en la transformación y la comercialización de la producción”.
Aguilella ha interpelado directamente al conseller Simonet al respecto de “la necesidad de trabajar valientemente en esta vía, porque proteger el medio agrario balear no conjuga con el verbo prohibir, sino con los verbos complementar y compatibilizar”. De lo contrario, ha alertado, “sabemos que una explotación abandonada es un peligro ambiental o un futuro jardín: por una vía o por otra, supone la expulsión del territorio de sus moradores, de quienes lo custodian y nos ceden gratuitamente un paisaje y una cultura”.
Según el decano del COIAL, les Illes Balears “son, desgraciadamente, un indicador adelantado en el que se perciben demasiado pronto los errores y en el que los intereses, por una parte, y las ideas felices, por otra, tensan la frágil cuerda de un sector que se percibe bajo el influjo de un despotismo urbanita que reza ‘todo para el medio agrario, pero sin el medio agrario’”.
EL RESTO DE LOS PREMIADOS
Premio Iniciativa y Desarrollo: Premios Rei Jaume I,
Para el jurado de los premios FPIA, los Premios Rei Jaume I, organizados por la fundación del mismo nombre, “llevan 35 años siendo símbolo y ejemplo de compromiso con la excelencia, la innovación y el desarrollo en España” y han promovido activamente “la colaboración entre el mundo científico, el tecnológico y el empresarial, propiciando un entorno en el que la innovación es vista como una herramienta esencial para la competitividad y el desarrollo”.
Premio Innovación: Proyecto Vertido Cero de Alicante
El Proyecto de Vertido Cero para la reutilización de las aguas depuradas de la ciudad de Alicante se ha hecho acreedor del premio FPIA a la Innovación. Ejemplifica a la perfección, según el jurado, “una visión integral que es el núcleo de la ingeniería de biosistemas: utilizar los principios de la ingeniería para optimizar el funcionamiento de los sistemas biológicos y agrarios, generando soluciones que benefician tanto al medio ambiente como a la sociedad”.
José Vicente Guillem, Premio Trayectoria Profesional
El jurado de los premios FPIA destaca que, como ingeniero agrónomo, “Guillem ha defendido la soberanía alimentaria como la piedra angular del bienestar social, poniendo de relieve la importancia de los conocimientos, el ingenio y la voluntad en la profesión”. No solo se reconoce “su innegable aportación técnica y científica, sino también su profundo compromiso con la excelencia profesional y la vocación de servicio público”.