Hace unos días les escribía sobre el gobierno de los mejores y esta semana no me queda más remedio que continuar por la misma senda asumiendo el riesgo de convertirme en reiterativo y pesado, como no me dan miedo los riesgos que puedo afrontar, allá voy.
La pasada semana, finales, salió a la luz una campaña municipal (ridícula) que nos conminaba a no usar el racismo en el lenguaje; la propuesta era tan penosa y lamentable que se hablaba de “dinero B”, no podíamos usar la expresión “vi negre”, ni “braç de gitano” sic.
Naturalmente esa campaña no es lingüística sino política y su finalidad es educarnos a todos en el pensamiento único, el de esa líder comunista, la señora Vivas, a la que no tengo el placer de conocer más que por los periódicos, y de la que, obviamente, me he formado una idea.
Me ha sorprendido tristemente no encontrar en su biografía nada de mérito; sus grandes activos son haber sido víctima de lamentables e injustas campañas homófobas hasta llegar a la política y creer que haber sacado un puñado de votos le dan derecho a educarnos a los palmesanos y decirnos cómo y de qué manera debemos hablar.
Creo que la señora Vivas no ha entendido de qué va esto de la democracia, lo primero que debe hacer es respetar la cultura del lugar que la ha acogido y le ha dado una oportunidad, y después, si tiene alguna idea que no ocurrencia, para mejorar este pequeño país proponerla. Somos mallorquines y vivimos como mallorquines parafraseando a la Ministra Listhang.
Esa campaña, ya retirada por alguien con un poco más de criterio, no me parecería mal si la señora Vivas la pagase de su bolsillo,(sería cómica como el circo en Navidad), pero no es así; la pagamos Vd. y yo, querido lector, y eso ya no me parece tan divertido, ya que nuestra Ciudad tiene problemas de verdad como para gastar el dinero en instarnos a no poder decir “figues de moro”.
La concejal reconoció que no la había supervisado antes de su publicación, lo cual evidencia que la encargó, y la encargó con un contenido que es educarnos en su credo; señora Vivas, háganos un favor a los ciudadanos de Palma, márchese a casa; no está capacitada para el cargo que ocupa. Si tiene necesidad de ser una vedette, monte una compañía de varietés y actúe, pero no monte sainetes con nuestro dinero.
El dinero público está para dar servicios a los ciudadanos, no para ideologizarlos, eso se hacía en la URSS, se hace en China, Corea del Norte y en su seguro muy querida Cuba. En serio, márchese. Que pasen un buen día.