Las semanas previas a la cuarta final del RCD Mallorca en la Copa del Rey estuvieron marcadas por el descontrol. El club tardó dos semanas en anunciar el plan de viaje, consintiendo que hubiera aficionados que pagasen cantidades desorbitadas para viajar en avión. Las instituciones, por su parte, demostraron su inexperiencia, más allá de una carta de la presidenta Prohens al ministro Óscar Puente que llegó demasiado tarde.
Mención especial merecen aquellos que viajaron en barco. Todos ellos fueron víctima de un engaño, al no haber butacas a pesar de haber pagado los demandados 165 euros. El resultado: gente de todas las edades, incluyendo mayores y pequeños, durmiendo en el suelo durante las ocho horas de la ida... y de la posterior vuelta.
Al llegar a Palma, ningún representante del club fue a recibirlos al Port, tal y como hicieron los presidentes Miquel Contestí y Bartolomé Beltrán tras perder las finales de Madrid y Valencia en 1991 y 1998, respectivamente.
LA ISLA, ENTREGADA
En la isla, todo tipo establecimientos se tiñeron durante los días previos de rojo y negro. También algunos ayuntamientos e infinidad de balcones mostraron su apoyo a través de banderas y pancartas, como las colocadas en uno de los puentes de la autopista o en la Ciutat Esportiva Antonio Asensio.
Incluso, los autobuses de la EMT lucieron sus distinciones mallorquinistas. Además, fueron habilitadas varias pantallas gigantes, como la de la Plaça de la Reina en Palma.
En mallorcadiario.com, además de recordar las otras finales con el expresidente Miquel Contestí, realizamos una porra con algunos de los rostros más conocidos de nuestra isla, desde la presidenta Marga Prohens hasta Madò Pereta pasando por otros como el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés; el alcalde Palma, Jaime Martínez; la consellera de Familia i Afers Socials, Catalina Cirer; el Delegado del Gobierno en Baleares, el socialista Alfonso Rodríguez Badal; la secretaria general del PSIB-PSOE Mallorca, Catalina Cladera y el diputado de Vox, Jorge Campos.
También participaron el presidente de la patronal de la pequeña y mediana empresa en Mallorca (PIMEM), Jordi Mora; la presidenta de la Federación Hotelera de Mallorca (FEHM), Maria Frontera; la diseñadora de joyas, Isabel Guarch; la chef Maca de Castro; los cantantes Tomeu Penya y Jaime Anglada; el cineasta Marcos Cabotá, el humorista Agustín 'El Casta', la 'influencer' Belén Perea y la joven actriz calvianera Alicia Comas.
LAS HORAS PREVIAS
La tarde para la afición mallorquinista arrancó en la Fan Zone habilitada cerca del Estadio de La Cartuja. Allí, los seguidores disfrutaron de diferentes actuaciones, como las de Marc Seguí o Jaume Colombás, mientras Dimonió hacía de las suyas.
A las 20.00 horas, la "fiesta" se trasladó al interior del recinto sevillano. Para amenizar la espera, los presentes lograron sobrevivir a un volumen exageradamente alto mientras los "deejays" Dj Romey y Luc Loren se dedicaban a poner, una detrás de la otra y apenas sin mezclar, clásicos, la mayoría de pop, en versión electrónica. Así, sonaron remezclas de The Police, Bon Jovi o Jarabe de Palo, sin olvidar el clásico "Chiquetere" del valenciano Rafa Villalba. Después, fue el turno de Francisco Javier Labandón Pérez, más conocido como "El Arrebato", y Omar Montes.
En el palco de autoridades, destacar la presencia del rey Felipe VI, además de la presidenta del Govern de les Illes Balears, Marga Prohens; el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés y el alcalde de Palma, Jaime Martínez.
Tampoco se perdieron la cita, rostros conocidos como Rafael Nadal, Carles Moyà y el cineasta Marcos Cabotá. En cambio, no estaban ni Julià Mir ni Joan Forteza. Las dos leyendas barralets vieron el encuentro por la televisión (fue retransmitido por IB3, Movistar Plus y La 1 de TVE) al no ser invitados por el RCD Mallorca.
Antes de que el cuero echara a rodar, ya era evidente que los hinchas vascos habían ocupado, además del fondo que en un principio tenía que ser para los isleños, las dos gradas laterales. También se vieron seguidores rojiblancos entre los mallorquinistas, una prueba irrefutable de que hubo socios barralets que hicieron negocio con su carnet.
EL PARTIDO
Después de unos primeros compases de tanteo, Greif impidió, con una gran estirada, que su excompañero Ruiz de Galarreta inaugurara el marcador con un latigazo desde fuera del área. A renglón seguido, Muriqi puso a prueba al joven Julen Agirrezabala antes de que Dani Rodríguez hiciera estallar el Fondo Norte con la primera diana de la noche. El gallego aprovechó un rechazo tras otra parada del imberbe meta vasco para adelantar a los isleños, aquella noche vestidos completamente de turquesa, con un chut marca de la casa.
A la media hora, Greif volvió a aparecer para atajar con seguridad un tiro de Guruzeta desde dentro del área. Nueve más tarde, el colegiado andaluz Munuera Montero invalidó un tanto a Nico Williams por fuera de juego y todavía en la primera mitad, el arquero de los vascos desvió con la yema de los dedos un prometedor servicio de Darder, aquel sábado titular en detrimento de Antonio Sánchez.
En el descuento del primer acto, Nico Williams perdonó una inmejorable ocasión después de un pase por dentro de Yuri, en una acción similar a la del gol anulado. Luego, un tiro de De Marcos se marchó fuera.
Tras el paso por los vestuarios, Larin tuvo en sus botas el 0-2 a los quince segundos. A continuación, un obús de Ruiz de Galarreta que se fue desviado se convirtió en el preludio del tanto del empate, obra de Sancet tras una soberbia asistencia con el exterior del pequeño de los Williams.
Con los isleños visiblemente tocados por el gol encajando, y con la numerosa afición bilbaína apretando desde la grada, Nico Williams se disfrazó de Garrincha para dejar atrás a dos zagueros mallorquinistas y servir un 'pase de la muerte' que, por fortuna para los de turquesa, no encontró a ningún rematador.
Posteriormente, Aguirre movió ficha, dando entrada a Morlanes y Antonio Sánchez por Larin y Darder. En uno de sus primeros contactos con el esférico, el recién entrado centrocampista mallorquín disparó a las nubes con todo a su favor.
A falta de poco más de quince minutos para llegar a los noventa, Radonjic reemplazó a un lastimado Dani Rodríguez. Poco más ha pasado, salvo un chut de Yuri que Greif salvó como ha podido, durante el tiempo reglamentario de una final, la tercera de las cuatro coperas disputadas por el RCD Mallorca, que se tuvo que decidir en la prórroga.
Durante el breve intermedio, Aguirre refrescó a los suyos con el regreso de Maffeo por Valjent. Por su parte, el exfutbolista bermellón y entrenador de 'Los Leones', Ernesto Valverde, apostó por Berenguer, Raúl García y un Muniain que casi sorprendió a Greif en un libre directo.
En el segundo periodo de la prórroga, un lesionado Lato dejó su sitio al belga Van der Heyden, en un último cambio que dejó a Abdón sin jugar la que tenía que ser su final. Segundos más tarde, Maffeo evitó que Nico Williams empujara a la red un pase desde la banda. Luego, Agirrezabala se lució para despejar un testarazo de Muriqi que muchos vieron dentro en la última ocasión clara para evitar la mal llamada lotería de los penaltis, donde los fallos de Morlanes y Radonjic resultaron decisivos.