Ante las dificultades, hay que agitar al intelecto y procurar soluciones que resuelvan esos momentos. Eso es lo que debió pensar el autor de semejante salida al problema de la falta de agua caliente para la ducha.
Soluciones que a veces no dejan de ser más idealistas que operativas, que que al fin y al cabo solo buscan arreglar una situación molesta como es el caso que nos atañe.