O acabamos con ellos o ellos acabarán con nosotros

En Septiembre del pasado año escribí en este diario digital un artículo titulado “Invasión islámica” en el que advertía del inmenso error del “buenismo” europeo con su política de “welcome refugees”. Entre otras cosas decía: “Si entre las miles de personas que han entrado sin control en Europa se hubieran colado 80 o 90 terroristas islámicos reviviremos atentados como los de Londres o Madrid.” Desgraciadamente no me equivoqué: No sólo nos matan los que han entrado como “refugiados”, también los que ya estaban aquí.

El fundamentalismo islámico ha ido arraigando entre nosotros como una mala hierba al encontrarse el terreno yermo de una Europa que ha cortado con las raíces cristianas de nuestra civilización occidental, abrazándose al fracasado modelo multicultural de la mano del relativismo.

Leer las páginas del Corán sin horrorizarse es difícil si no se toma como lo que es: Un compendio de los vicios, amenazas y prejuicios que una mente medieval tenía a su alcance para someter a un pueblo y obtener el poder y dominio absoluto sobre él: “Mata a los infieles donde los encuentres” (sura 9, versículo 5). “Jamás ha sido dado a un profeta hacer prisioneros sin haberlos degollado ni cometer grandes sacrificios en la Tierra” (sura 8, versículo 68). “Yo sembraré el terror en los infieles y vosotros cortadles las cabezas” (sura 8 versículo 12). “Cuando os encontréis con infieles, mátalos y haz con ellos una carnicería” (sura 47, versículo 5). Matar y masacrar. Terror islamista en el siglo XXI. Nada que ver con el mensaje de Jesús de Nazaret. No. El Islam no es una religión de paz. Con esto no quiero decir que todos los musulmanes sean terroristas, por supuesto que no, pero no lo son porque no siguen los preceptos que Mahoma ordenó.

Según las estadísticas, teniendo en cuenta el actual invierno demográfico, en unas cuantas décadas Europa será mayoritariamente musulmana. Con la tendencia actual, cuando esto suceda, los partidos políticos más votados serán los islámicos, y gobernarán. Entre ellos contaremos con los musulmanes que, al igual que ahora, defenderán la yihad. Aterrador. La civilización occidental, la de la democracia y la libertad, se acerca a un abismo entre “je suis”, lacitos, florecitas y música.

Nos están matando a diario porque nos ven débiles, sin principios ni valores. Amordazados por el “buenismo” hipócrita, la falsedad y el infantilismo. Estamos viviendo la incapacidad manifiesta de llevar a cabo una reacción a la altura del sufrimiento que nos están infligiendo porque supondría aceptar el fracaso de la ideología que nos ha llevado a la actual encrucijada. Alianza de Civilizaciones la han llamado algunos.

Me envían un mensaje como ejemplo de nuestra decadencia: “Los europeos estamos cazando pokémons. Los terroristas están cazando europeos”.

Aún hay solución. Y pasa, primero, por recuperar los valores del humanismo y la libertad, y asumir un escenario de guerra total contra el fundamentalismo, en el que se intervenga militarmente como coalición internacional, aérea y terrestre, contra el ISIS hasta su aniquilamiento. Reforzando los servicios de información e inteligencia militar, y aumentando el presupuesto de Defensa y Seguridad.

Debemos suspender las alianzas y acuerdos con los regímenes que financian la yihad. Contener y controlar la inmigración islámica, canalizándola hacía países musulmanes ricos donde su integración sea posible. Exigir a los países islámicos reciprocidad: Aquí no se construyen mezquitas mientras no permitan construir iglesias". A nivel interior: Cerrar las mezquitas fundamentalistas y expulsar a los imanes que no condenen el yihadismo. Legislar para que sea posible la retirada de la nacionalidad y expulsión de Europa de quienes muestren su apoyo al yihadismo. Recuperar el control de las fronteras. Cadena perpetua para los terroristas, si son capturados vivos.

O acabamos con ellos, o ellos acabarán con nosotros.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias