Terry Knight fue un afamado productor musical de finales de los sesenta, creador de un no menos popular grupo “underground”, Grand Funk Railroad y colaborador de otros menos exitosos como Question Mark & the Mysterians. Fué asesinado en el 2004 por el novio de su hija en el transcurso de una borrachera de metanfetamina cuando ya estaba prácticamente retirado. En marzo de 1972 dejó escrito que a los hombres y mujeres verdaderamente grandes se les conoce solamente por su nombre de pila, pues sin quitar mérito a Mozart, Einstein o Hemingway, decir Jesús, Napoleón, Twiggy, Adán o Moisés ya era referencia suficiente para saber de quién estábamos hablando. Ello le indujo a cambiar el nombre de la banda, que pasó a llamarse sencillamente Marc, Don & Mel.
Cuento esta anécdota de la historia de la música pop américo-canadiense porque desde el momento en que la leí me puse a pensar en cuántos protagonistas del centenario del Mallorca recordaríamos únicamente por su nombre y, a riesgo de equivocarme gravemente, se me ocurren tres: Joancho, Llorenç y Luis. No necesitamos añadir sus apellidos porque sin duda sabemos a quien nos referimos. Así, sin más.
Dudo que a medida que pasen los años alguien se acuerde de Utz, Gabriel, Monti, Maheta, ni siquiera de Claassen, Cerdá, Galmés o Molango. Al menos tendremos que reconocer a otros deportistas y dirigentes: Contestí, Alemany, Nando Pons, Manzano, Cúper, Lafuente. En una comida a la que me invitaron un grupo de empresarios turísticos surgió la pregunta de cuál sería el mejor futbolista del Mallorca de todos los tiempos. Salieron varios nombres: Pepillo, Ernesto Domínguez, Etoo,.......Para gustos, los colores. Pero nombres sin apellidos, apenas.