Lideró la revuelta ciudadana contra el Govern Armengol por la gestión de la pandemia y ahora, tras un juicio por desórdenes públicos, Víctor Sánchez -cabeza de 'La Resistencia'- ha sido condenado a seis meses de prisión.
Los otros dos procesados han sido condenados a un año de cárcel cada uno y uno de ellos, además, deberá pagar una multa de 1.080 euros e indemnizar al Parlament con 600 euros por los daños ocasionados durante la protesta.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares ha celebrado este martes la vista previa al juicio contra los tres, que ha terminado en conformidad entre las partes. Además, se ha acordado la suspensión de la pena de cárcel para todos ellos bajo la condición de no delinquir en un plazo de dos años.
CIERRE DE BARES Y RESTAURANTES
Los hechos ocurrieron en enero de 2021. El Govern había decretado el cierre de la restauración ante el aumento de contagios de coronavirus pero Víctor Sánchez convocó una concentración ante el Consolat para protestar "asumiendo con su iniciativa las consecuencias y consciente de los actos violentos que podían producirse, como sucedió", señala el Ministerio Fiscal en su escrito.
En fiscal destaca que la multitud insultaba, instaba a entrar en la sede del Govern, ocupaba carriles y cortaba la circulación, todo sin respetar las medidas de seguridad sanitaria vigentes, el acusado se marchó del lugar, "desentendiéndose de lo que acontecía y que había sido provocado por su decisión".
No en vano Delegación del Gobierno había prohibido la manifestación por el nivel 4 de alarma sanitaria que había en ese momento, y el ahora condenado tiró adelante.
4.000 PERSONAS CONTRA LAS RESTRICCIONES DEL GOVERN
En el juicio se ha recordado la cifra de personas que asistieron a la protesta: más de 4.000 personas, lo que según la Fiscalía se tradujo en una "manifestación descontrolada".
Tanto es así, que dos individuos, procesados en esta causa, realizaron varios actos violentos tales como cortar carriles o lanzar objetos a los agentes.
En concreto, uno de ellos, aprovechando el tumulto, se dirigió a la sede del Parlament y presionó para intentar entrar, encarándose con los agentes de la autoridad que acordonaron la entrada. Ante esto, lanzó una piedra que ocasionó la fractura de una ventana del edificio, ocasionando desperfectos valorados en 600 euros.
Por su parte, el otro imputado que estaba en la concentración encendió una bengala en la sede del Parlament y lanzó piedras contra los policías que fueron a restablecer el orden, aunque no fueron heridos.
Hoy se cierra el capítulo de 'La Resistencia' con penas de cárcel, multa e indemnización.