Hoy todos felicitaremos a nuestra madre, este presente o ausente. Le debemos la vida. Pero habrá más de 3000 niños (3.221) que no podrán felicitarlas por que durante el último año han sido abortados del vientre de su madre. De estos, 3.073 han sido a petición de la mujer y no por gran riesgo para su vida o anomalías del feto. La maternidad, esa plaga demonizada por el feminismo radical, que ve en ello la nueva lucha social entre el hombre y la mujer, sigue desprotegida y sin apoyo desde las instituciones.
El Govern de les Illes Balears , después de derogar de la Ley de protección a la maternidad en julio de 2016, no ha presentado alternativa ninguna ni tampoco se ha llevado a cabo su desarrollo con el Plan Integral de ayuda a la mujer embarazada en situación de vulnerabilidad.
Evidentemente se está constatando un envejecimiento de la población, un aumento de las tasas de dependencia de mayores de sesenta y cinco años y una disminución de la población y a pesar de las consecuencias que estos comportamientos demográficos pueden tener y tienen sobre nuestro modelo económico y especialmente sobre nuestro estado de bienestar social, el Govern no actua.
Dicha protección se apoya en el reconocimiento de la maternidad como un bien social del que todos nos beneficiamos y como un derecho básico propio de nuestro Estado social de derecho. Además de que sin una renovación de la población es difícil mantener el modelo de protección social que nosotros mismos nos hemos dado como válido.
Un informe del barómetro del CIS en el que figura que casi el 84 % de la población manifiesta que tener hijos o hijas es muy o bastante importante para su vida. En otro estudio del CIS del año 2012 cuando se pregunta cuál es el número ideal de hijos/hijas en una familia, solo el 0,3 % responde que ninguno, el 4 % señala que uno, pero el 58 % dice que dos y el 25 % señala que tres.
Si analizamos los datos del número de hijos por mujer (1,22), no parece que las mujeres que residen en Baleares tengan el número de hijos que les parece ideal.
Ante unas elecciones tan importantes como las que vamos a vivir el 26 M votemos al que presente una alternativa a la ley de protección de la maternidad o su desarrollo mediante un Plan Integral de ayuda a la maternidad ya que es importante el reconocimiento explícito del valor social y económico de la maternidad y su necesidad para el mantenimiento de nuestro modelo de bienestar social.