Todo de palabra, nada por escrito. Las voluntarias de las colonias felinas de Manacor critican la gestión del Consistorio en materia de bienestar animal y su falta de transparencia en los protocolos de control de la población feral que pretenden implementar. "Llevamos esperando una respuesta desde marzo", lamenta María José Oreja, vicepresidenta de Moixos de Son Talent.
En la última reunión mantenida entre voluntarias y el área de Medio Ambiente a finales de marzo, los representantes públicos les comunicaron que el convenio con Natura Parc que inicialmente iban a firmar y que contemplaba el exterminio de un elevado número de animales, no se iba a llevar a cabo. Sin embargo, la comunicación se realizó de palabra y sin concretar la letra pequeña.
"Se nos dijo que Natura Parc se encargaría de la esterilización de los animales pero no sabemos cómo se llevará a cabo", critica Oreja que, además, reniega de cualquier proceso que suponga un peligro para la salud de los gatos. "No se entiende por qué el ayuntamiento de Manacor opta por Natura Parc, que está a 40 kilómetros de nuestro municipio, cuando el proceso de captura-esterilizar-reetornar (método CER) debe ser lo más ágil posible".
En este sentido, cabe recordar que las asociaciones trabajan con veterinarios de la zona y las voluntarias asumen de manera particular todos los gastos derivados de una gestión, la de bienestar animal, que es plenamente municipal. "La cuestión es que no todo vale. Queremos un CER ético, un CER que no sirva como pretexto para aniquilar gatos por el hecho de ser salvajes o estén, supuestamente, enfermos".
Según Oreja, las voluntarias se sienten "traicionadas" por el gobierno municipal. "Sólo se sientan con nosotras para informarnos de lo que ellos han decidido pero no para consensuar y elaborar juntos una propuesta. Primero firman convenio con Natura para la gestión de las colonias de manera unilateral en el que las voluntarias y asociaciones no pintamos nada y luego deciden seguir las propuestas del Consell, mientras que todas nuestras propuestas caen en saco roto año tras año, reunión tras reunión".
El objetivo es que el alcalde de Manacor, Miquel Oliver, se siente con ellas para conocer sus propuestas y su experiencia durante años.