Hay expresiones en nuestro país como “vivir en los mundos de yupi” o “vivir en la inopia” que se utilizan para describir cuando alguien vive alejado a la verdad, cuando esa persona no es consciente de lo que pasa en la calle y tiene su propia realidad que dista de la del resto. Así podríamos describir la situación que vivimos con respecto a los que nos dirigen.
A estas alturas del verano y con un porcentaje demasiado elevado de las empresas turísticas aun cerradas en nuestras islas, nos empiezan a sudar las manos y no es sólo por las altas temperaturas. Llevamos tiempo manifestando que un segundo verano sin turistas sería como un verano sin sol, pero parece que los queremos a cualquier precio. Visto lo visto de lo ocurrido con los viajes de estudios y con la evolución de los contagios de la variante Delta en nuestro vecino Portugal cuando el semáforo cambió a verde, empecemos a temblar que lo peor está por venir.
Nuestros compañeros del mediterráneo algo más cautos en sus objetivos a corto plazo, siguen exigiendo con buen criterio una prueba PCR negativa para cruzar sus fronteras, es el caso de Malta. Algo que no solo parece lógico sino aplaudible.
Nosotros hemos visto la luz verde del semáforo de Boris Johnson como la salvación a todos nuestros males, nos hemos tirado de cabeza sin preocuparnos si el agua estaba fría. A partir del próximo miércoles los británicos podrán viajar sin necesidad de hacer cuarentena en su vuelta a casa y ansiosos por unas vacaciones en nuestro paraíso se han lanzado en masa a la búsqueda de la mejor oferta. Recordemos que en general los que nos visitan no vienen a hacer ganchillo ni a aprender a tejer roba de llengües, vienen a lo que vamos todos de vacaciones, relajarse, disfrutar, desconectar que buena falta nos hace a la gran mayoría y por supuesto, de fiesta. La experiencia nos recuerda que vienen a….mucha, mucha fiesta, no nos engañemos.
Seguimos teniendo miedo a ser estrictos con la seguridad, llevamos cometiendo el mismo error desde que empezó la dichosa pandemia. Aunque también es cierto que necesitamos que vengan, vivimos de lo que dejan estos que nos visitan, pero seria mas recomendable que dejaran euros y no la variante Delta del virus. Sin seguridad la temporada a estas alturas puede salir cara, tal vez, muy cara. Siempre nos quedará hacer como el mismísimo Conseller del ramo, culpar a la Policía, que dicho sea de paso ha sido uno de los cuerpos que lleva intentando arreglar el desaguisado desde que esto empezó. Parece que asumir que se han equivocado no entra en los planes de los quienes nos gobiernan por lo apliquemos el plan B, patada hacia delante y “ja veurem”. Pero juzguen ustedes mismos que esto es sólo lo mi humilde opinión!!