La Confederación de Asociaciones Empresariales de las Baleares (CAEB) y la Confederación Española de Autónomos (CEAT) han alertado del riesgo que supone el incremento del Salario Mínimo Interprofesional para el total de 15.016 autónomos de nuestra comunidad que tienen contratados empleados. En España, según los datos del segundo semestre de 2018 publicados por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, hay 447.149 empresarios autónomos, personas físicas con asalariados a su cargo, el 22,28% del total de las personas jurídicas de alta en la Seguridad Social. Servicios, con 356.780 es el sector que más autónomos con asalariados registra, seguido de Construcción (36.278), Agricultura (35.400) e Industria (18.691).
En Balears, el número de autónomos con asalariados asciende a los citados 15.016, el 26,57 por ciento del total de personas físicas en alta en la Seguridad Social en esta comunidad.
"A pesar del compromiso rectificativo adquirido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que los autónomos no tengan que pagar más a la Seguridad Social como consecuencia del incremento del SMI, la Confederación Española de Autónomos (CEAT) pone de manifiesto que la realidad es que, de producirse este aumento, todos aquellos autónomos que tienen a sus asalariados en las bases mínimas tendrá una repercusión gravosa al dispararse un 22 por ciento el coste laboral de sus empleados, 3.000 euros al año por trabajador", ha señalado la organización en un comunicado.
UNA NUEVA CARGA
Los autónomos señalan que se trata de "una nueva carga que coincide con el incremento de los costes energéticos y la caída del consumo y que conllevará una contracción del empleo". En opinión de CEAT, "de aprobarse los Presupuestos Generales del Estado en los términos pactados entre el Gobierno y Podemos, la situación económica, laboral y social de España empeorará notablemente".
Desde la CEAT señalan que el salario mínimo debe subir, "pero en los términos acordados en el marco del Diálogo Social, donde se han alcanzado acuerdos de gran calado en materia laboral o en la lucha contra la economía sumergida".
CEAT ha destacado que" los esfuerzos que ya están haciendo los empresarios autónomos son muy importantes; dónde hay que poner el acento no es en incrementar la carga impositiva de los autónomos, sino en reducir el peso de la economía sumergida". Para la CEAT, de reducirse en seis puntos el actual peso de este tipo de economía cifrada en el entorno del 20 por ciento, aumentarían los ingresos impositivos en dos o tres puntos.