Las averías en el tramo electrificado del tren hasta Sa Pobla que se inauguró el pasado dia 29 de octubre están provocando graves inconvenientes a los usuarios, que deben acabar sus trayectos en autobuses. Este martes, una nueva incidencia en plena hora punta ha impedido que el tren saliera de Inca con destino Palma a la hora programada. Los viajeros han cargado contra Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) que decidió reubicarlos a todos en un convoy de sólo dos vagones.
El proyecto forma parte del plan para electrificar los tramos ferrioviarios de Palma a Sa Pobla y de Palma a Manacor, con un coste total de 35 millones de euros. El primer tramo entró en servicio hace quince días con Francina Armengol de pasajera. La presidenta aseguró entonces que se trataba de cumplir "con el derecho de la ciudadanía a tener garantizada la movilidad y ver estimulado el transporte público".
Las diversas averías comprometen seriamente la buena imagen de un proyecto largamente demandado por los usuarios. Unos usuarios que durante años tenían que parar en el kilómetro 33, en la conocida estación de S'Enllaç, para cambiar entre la tracción diesel y la eléctrica. La imagen que proyectan estas averías lastra la buena intención del proyecto, especialmente cuando la indignación de los usuarios no es correspondida con la suficente información por parte de los responsables de la SFM.