Nueva normativa UE

La transición ecológica disparará los precios de los billetes de tren y barco

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La industria marítima se verá afectada por la nueva legislación comunitaria para reducir la emisión de CO2.

La legislación europea sobre el clima establece objetivos de reducción de emisiones y obliga al transporte marítimo a participar en el mercado de emisiones a partir de 2024. También se requiere el uso de combustibles sostenibles en la aviación. Estas medidas aumentarán los costos operativos, lo que se traducirá en precios más altos para los viajeros y las empresas. De ahí que el Govern solicita una exención para evitar estos sobrecostes. Los días de viajar 'low cost' están contados en toda la Unión Europea.

La legislación europea sobre el clima obliga a reducir las emisiones de gases contaminantes en la Unión Europea en al menos un 55 por ciento hasta el año 2030 y para 2050 debe lograrse la neutralidad climática. Esto significa que los países de la UE deberán reducir drásticamente sus emisiones de gases de efecto invernadero y encontrar formas de compensar las emisiones restantes e inevitables para alcanzar un equilibrio de cero emisiones netas.

RECURSOS ECONÓMICOS

La transición climática hasta llegar a los objetivos previstos para 2030 y 2050, requerirá importantes inversiones públicas y privadas. Para ello, los países de la UE se han comprometido a destinar el 30 por ciento del presupuesto comunitario a proyectos relacionados con el clima hasta 2027 y los fondos Next Generation EU a proyectos relacionados con el clima.

TRANSPORTE MARÍTIMO

¿Cómo afecta la legislación europea al transporte marítimo? La UE obliga a incluir el transporte marítimo en el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE a partir del año próximo (2024). Y también a sustituir los combustibles fósiles en el transporte marítimo.

El mercado de emisiones de la Unión Europea obliga a las industrias a comprar el derecho a emitir CO2, excepto determinadas industrias como la industria marítima hasta 2024, o aquellas que tengan un cupo preasignado.

Los derechos de emisión de gases de efecto invernadero se reducen cada año, lo que presiona los precios al alza para obligar a las industrias a buscar la forma de contaminar menos o a compensar sus emisiones.

El transporte marítimo entrará progresivamente en este mercado a partir del 1º de enero de 2024 con la particularidad de que las emisiones de cada año se liquidan al año siguiente. En 2024 la industria marítima pagará por el 40 por ciento de las emisiones; en 2025 pagará por el 70 por ciento; y a partir de 2023 pagará por el 100 por 100 de sus emisiones.

Sin embargo, existen dos exenciones temporales que finalizarán en 2030: el transporte con origen o destino a las regiones ultraperiféricas, como las Islas Canarias; o con origen o destino a islas de menos de 200.000 habitantes, para buques de pasaje y carga rodada. Esto significa que todas las Islas Baleares, excepto Mallorca, están incluidas en la excepción temporal, aunque las conexiones con Mallorca desde Ibiza y Menorca también gozan de la exención.

TRANSPORTE AÉREO

La UE obliga al uso de combustibles sostenibles para la aviación como el hidrógeno verde, los combustibles renovables de origen no biológico (como el amoníaco verde) y los biocombustiles avanzados.

Los proveedores de combustibles tendrán que garantizar que los aeropuertos de la UE cuenten con una cuota mínima de combustibles de aviación sostenibles: el 2% a partir de 2025; el 34% para 2040 y el 70% para 2050.

El hidrógeno renovable deberá formar parte de la combinación de combustibles sostenibles y los aeropuertos de la UE deberían ayudar a los operadores de aeronaves a acceder a los combustibles de aviación sostenibles, con infraestructuras para el repostaje de hidrógeno y la recarga eléctrica.

El aceite de cocina usado, el combustible sintético o incluso el hidrógeno deberían convertirse gradualmente en la norma como combustible de aviación. Pero esta adaptación supone un coste multimillonario que forzosamente repercutirá en el coste de los billetes. A modo ilustrativo, mencionar que un estudio de Bain & Company, encargado por la industria aérea europea. estima que la descarbonización para 2050 costará alrededor de dos billones de euros.

AUMENTO DE COSTES

Las navieras y aerolíneas advierten que a partir del año próximo se incrementarán de forma importante los costes operativos en toda Europa, lo que comenzarán a notar de forma directa los viajeros y las empresas, que verán como el precio de los billetes se disparará.

Ettore Morace, consejero delegado de la naviera Trasmed, perteneciente al Grupo Grimaldi, explicó hace unas semanas, tras reunirse con la presidenta del Govern, Marga Prohens, que habrá “un problema gordo el año que viene por el coste de la descarbonización, que las navieras no podrán asumir y habrá que repartir entre el pasaje”.

En lo relativo al transporte aéreo, se da por hecho que las aerolíneas que operan en la UE no tendrán más remedio que subir los precios de sus billetes de avión como muy tarde en 2026. De ahí que el Govern de les Illes Balears haya anunciado que solicitará al Gobierno de España una exención para todo el archipiélago en la aplicación del nuevo reglamento UE sobre combustibles de aviación sostenible, con el fin de evitar los sobrecostes que supondrá la medida y que afectará negativamente en la competitividad de las empresas y servicios de Balears.

En conclusión, el viajar relativamente barato tiene los días contados en toda la Unión Europea. Ya veremos si también en Baleares.

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