La salud bucodental de lo más jóvenes, cada vez en peor estado

cepillo de dientes

Los hábitos alimenticios provocan que los dientes y las bocas cada vez tengan más problemas El público más joven siempre ha sido uno de los que más ha frecuentado las clínicas dentales. El amor por lo dulce y la poca disciplina a la hora de proceder con el lavado de los dientes, así como el procedimiento adecuado para hacerlo, provoca que aparezcan caries y todo tipo de problemas bucales que requieren de la intervención de un buen profesional.

Viendo el origen de este tipo de incidencias, lo normal es que cada vez haya más medios para evitarlas; sin embargo, en los últimos años se ha registrado un notable incremento de problemas dentales entre los más jóvenes. Los dentistas tienen cada vez más trabajo por esta parte del público que, aunque tiene muchas más facilidades que nunca para hacerse con los mejores cepillos electricos, esos que garantizan las mejores limpiezas, ven cómo sus piezas se deterioran más que nunca.

¿A qué se debe entonces este aumento que se está viendo? La última década está siendo testigo de una tendencia al alza entre los sectores más jóvenes de la población en cuanto a visitas a dentistas. Es algo cada vez más habitual, que parte de una serie de factores fáciles de detectar observando las tendencias sociales actuales.

¿Por qué cada vez hay más jóvenes yendo al dentista?

La principal razón por la que aumentan las visitas a los dentistas es porque hay una mayor concienciación sobre la importancia de la salud bucodental. Cada vez se tiene más asimilado que tener la boca en perfecto estado es sumamente importante, por lo que es frecuente ver cómo hay más peticiones para acudir a los mejores especialistas.

Además de eso, también se ha facilitado el acceso y el pago de estos tratamientos. Las opciones de financiación y de fraccionado de pagos aportan mucha más flexibilidad a los clientes, haciendo que les resulte más fácil afrontar el importe total a pagar, espaciándolo para poder permitirse los mejores cuidados en materia dental.

Por otra parte, a pesar de esta mayor conciencia al respecto, también es importante señalar que la desidia sigue imperando entre el público más joven. Es decir, son conscientes de los problemas que pueden tener y de lo importante que es, pero no acuden a los centros especializados por dejadez o incluso por temor.

Todo esto son los factores más básicos, pero a la hora de entender el porqué del aumento de los problemas de salud dental, tan solo tenemos que dirigirnos a los hábitos de consumo. Los alimentos procesados están más presentes que nunca en las dietas de cualquier persona, el consumo de productos azucarados, tan nocivos para los dientes y, sobre todo, la más fuerte presencia de las bebidas acidogénicas (refrescos) son los principales detonantes de la situación actual.

Comer en restaurantes de comida rápida con más asiduidad, cambiar el agua o los zumos por los refrescos de cola o de naranja. Este importante cambio en la rutina habitual de comidas es lo que está favoreciendo la debilitación de la salud de boca y dientes, y es lo que está llevando a este notable incremento del que los dentistas están siendo testigos durante los últimos años. De hecho, también está influyendo el hecho de recurrir a productos de blanqueamiento dental sin ninguna clase de supervisión.

La automedicación es un serio problema al que se enfrentan los médicos a la hora de ver a sus pacientes, y esto también se extiende a la boca y los dientes. Recurrir libremente a productos que deben suministrarse bajo la supervisión de un profesional es algo que siempre trae problemas, dado que se desconocen las medidas recomendadas para su utilización.

¿Cómo se puede combatir este incremento de problemas dentales?

La primera forma de evitar que estos problemas se sigan extendiendo es reincidiendo en la importancia de seguir unos cuidados adecuados. En lugar de acudir a todo tipo de productos para buscar soluciones, se deben seguir los hábitos que marcan los dentistas habitualmente.

Cepillados tras cada comida, siempre con cepillos de calidad. Dieta variada y sin exceso de azúcar, como también reducir al mínimo el consumo de refrescos por su fuerte impacto en nuestra dentadura. Todo esto tan sencillo es algo que puede marcar una importantísima diferencia entre tener una buena y una mala salud dental.

El problema es que se trata de algo sencillo en lo teórico, pero, al ser llevado a la práctica, siempre se complica un poco más. Introducir estos simples hábitos en el día a día puede llevar consigo un largo proceso de adaptación, pero los resultados son tan buenos que debe hacerse el esfuerzo. Tan solo hay que asegurarse de ser perseverante y responsable, porque el resto son solo efectos positivos para los dientes y, por supuesto, la boca.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias