La profecía totalitaria a punto de cumplirse

Ya el gran Orwell predijo en 1949, fecha en que apareció su novela 1984, que “el socialismo y la democracia son en la novela las vías por las cuales ha degenerado la sociedad humana hacia el totalitarismo absoluto” (Vargas Llosa). Aunque muchos celebraron que, en los años ochenta, eso todavía, felizmente, no era verdad, lo cierto es que, desde entonces, las cosas han cambiado y están en plena ebullición en el mundo occidental. Tanto que hoy se podría decir que, por desgracia, la profecía totalitaria está a punto de cumplirse.

A este propósito, se ha de traer a colación la reflexión de Francisco en Fratelli tutti, no tenida en cuenta, al parecer, ni siquiera por la inmensa mayoría de los líderes religiosos católicos. “La historia da muestras de estar volviendo atrás. Se encienden conflictos anacrónicos que se consideraban superados, resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos” (n. 11) o “volviéndose presa de populismos autorreferenciales” (Encuentro con autoridades.Viaje a Hungría, 28.04.2023).Una simple mirada al mundo hispano es más que suficiente para convencerse del peligro inminente de caer en el totalitarismo más exacerbado.

En España, muy en concreto, la izquierda ha mutado al optar por el abandono de la socialdemocracia y el abrazo a las políticas identitarias. Camino que se ha recorrido merced al nefasto gobierno de Rodríguez Zapatero y al incomprensible entreguismo de Pedro Sánchez al populismo de izquierda y a los grupos nacionalistas, que desean acabar con España. En España, aunque parezca mentira, hemos mirado al desorden del otro lado del Atlántico y nos hemos apuntado a él. Caminamos, sin duda, al desastre en todos los órdenes. No hace falta describir la situación presente. Forma parte de los más obscuros temores de la mayoría del pueblo.

Ya en el s. XVI, Étienne de La Boétie, en su Discurso sobre la sumisión voluntaria, publicado en 1577, denunció la complicidad de aquellos que sufrían la tiranía. “Es el pueblo el que se subyuga, el que se degüella, el que pudiendo elegir entre ser siervo o ser libre abandona su independencia y se unce al yugo” (pág. 29). Pero, esta denuncia no fue suficiente. La tragedia se veía venir. ¿Cómo hacer frente al Estado moderno configurador a su medida de cualquier realidad, pública o privada? ¿Cómo salvaguardar la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos?

En 1748, Montesquieu, en el Espíritu de las leyes, diseñó un sistema sencillo: “en vez de una sola máquina homogénea y universal, despedacemos el Estado en tres máquinas, concebidas de tal modo que cada una de ellas deba entrar en permanente conflicto con las otras dos, refrenando mutuamente sus abusos y haciendo imposible que una sola se trueque en Estado Total” (Gabriel Albiac). La clásica división de poderes: Legislativo, ejecutivo y judicial.

La aportación de la Ilustracción, incorporada a las Constituciones liberales, pronto voló por los aires. El mismo Montesquieu sabía mejor que nadie su vulnerabilidad, precisamente en el llamado a ordenar los conflictos: el poder judicial. Éste no disponía de otra fuerza para hacer valer sus sentencias que la que le presta el poder ejecutivo. En cierto sentido, el poder de juzgar era nulo, como él mismo lo calificó. Dirijan la mirada, por ejemplo, a Italia, a Rusia, a Alemania y verán la aparición de verdaderos totalitarismos en el periodo entre entreguerras. Recuerden la afirmación de Carl Schmitt para quien “el Führer es el único garante de la ley”. Y no se olviden de España, de Cataluña, en donde las sentencias de los Tribunales sólo se cumplen si son del agrado del ejecutivo autonómico, al que se pliega el Gobierno de la nación. Un experimento de lo que entra en la estrategia de Sánchez para el futuro inmediato.

Y, en estas estamos. Todo lleva a pensar, y debiera preocuparnos sobremanera, que Sánchez -sus actos le delatan- tiene el ojo puesto en desmontar el poder judicial y, de este modo, concentrar en su persona los tres poderes del Estado. Ya ha recorrido una parte importante del camino. Ya se ha adueñado y giran, presuntamente, en torno a su voluntad el Tribunal constitucional, la Fiscalía General, el Consejo de Estado, la Abogacía del Estado. El Tribunal Supremo sufre, también de modo presunto, las investidas del poder ejecutivo a fin de mediatizar sus decisiones. El Consejo del Poder Judicial, el gobierno interno de los jueces, es la pieza, la joya de la corona, cuya rendición incondicional busca desde hace tiempo con verdadero ahínco. Si se impone su criterio, no obstante la mediación europea, adiós democracia. En esta lucha a muerte, no le ha importando acusar a los jueces de lawfare y así “eximir a los políticos de las responsabilidades judiciales que pesan sobre todos los demás ciudadanos” (Albiac).

Al comentar la denuncia de La Boétie, Nuccio Ordine (Los hombres no son islas, Barcelona 2022, pág. 201) describe así el modo de actuar del tirano: ”El vértice de la pirámide no podría sostenerse sin una base sólida: en lo más alto está el tirano, un poco más abajo sus cinco o seis consejeros, y después éstos ‘tienen a seiscientos que prosperan bajo su protección’ y estos seiscientos, a su vez ‘tienen debajo suyo a seis mil’ a los que han otorgado privilegios’. Y gracias a este hilo ‘se atan al tirano’ no sólo aquellos seis mil, sino cien mil, sino millones’” (p. 51). ¡Nada nuevo bajo el sol! (Eclesiastés, 1, 9), proverbio que popularizó entre nosotros el cantautor Víctor Manuel. ¿En quién estás pensando, estimado lector?

Quizás no te equivoques. Ojalá fracase. Pero, que nadie lo dude. Lo que, presuntamente, le tienta a Sánchez es “una variedad hiper- moderna de totalitarismo” (Albiac). El colmo de los colmos: que al final de todo vengan a ser y hacer, de nuevo presuntamente, como el dictador que utilizan para insultar a cuantos no pensamos como ellos. ¡Manda huevos!

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias