La primera muerte de la temporada de un turista precipitado en Magaluf está siendo investigada por la policía ya que podría haber un asunto de drogas tras el suceso, ocurrido en el edificio Apolo, un establecimiento que no es hotelero y conocido por el menudeo de droga.
Tras practicarle la autopsia se ha constatado que el turista de 23 años había ingerido gran cantidad de alcohol. La investigación apunta a que estaba sentado en el borde de la terraza que da a un patio interior y cayó.
No obstante, la Guardia Civil confirma a mallorcadiario.com que se descartan indicios de criminalidad en el episodio.