Una vez más la lluvia ha convertido Palma en un caos circulatorio. A pesar de que las precipitaciones no han sido muy abundantes, su presencia en una hora clave como es la del inicio de la jornada laboral, ha provocado el colapso de los accesos a la ciudad.
Moverse por la vía cintura ha sido especialmente complicado debido a que ha habido varios pequeños accidentes por alcance, sin ninguna gravedad a nivel de daños personales, pero que han provocado retenciones constantes y circulación lenta.