Un cable metálico, colocado adrede de lado a lado y a la altura del cuello, en un camino transitado por ciclistas. Según ha podido saber mallorcadiario.com, la Guardia Civil investiga este nuevo caso de trampa para amantes de las dos ruedas.
Ha sido precisamente uno de estos ciclistas quien se topó con el hilo tenso y duro en la calle Espiga y lo denunció ante la Benemérita. Los agentes le acompañaron al lugar, confirmaron la presencia y peligrosidad del mismo, e inmediatamente después fue retirado por el mismo ciclista.
"Muchas gracias al grandisimo hijo de la gran puta que ha puesto este cable capaz de rebanar el cuello a cualquiera, zona entre Paguera y caló d 'es Monjos", denunció el hombre en su cuenta de Facebook.
La publicación empezó a difundirse entre otros usuarios y la indignación fue en aumento: se trata de un camino bastante transitado y especialmente por ciclistas. Las consecuencias para este colectivo de este tipo de acciones, evidentemente, tiene unas consecuencias fatales.
UNA TRAMPA MORTAL
No es la primera vez que "aparecen" cables de este tipo en la isla. En 2015, Protección Civil de Calviá alertó de la presencia de cables de acero en el Torrent de Santa Ponça, una zona en la que suelen entrenar con Mountain Bike clubes como el de Triatlón de Mallorca. Un año antes, ocurría lo mismo en la zona de Cala Pi.
Tanto ciclistas como senderistas ven este obstáculo como auténticas trampas mortales. De hecho, a finales de 2015 un ciclista murió en Cantabria a causa de una de estas trampas. El hombre bajaba por el sendero en la bicicleta y no vio el cable hasta que lo tuvo practicamente encima. Frenó bruscamente y cayó. Murió en el acto.