Juan Carlos Delgado, director y administrador de la empresa de detectives Detectib es un hombre curtido en infidelidades matrimoniales y herencias no encontradas. No obstante, en esta entrevista concedida a mallorcadiario constata que en los últimos años, "el 90 por ciento de las peticiones van dirigidas a investigar fraudes derivados de absentismo laboral falso y a fraudes que se cometen contra las aseguradoras. Tras certificar el altísimo intrusismo existente en el sector, Delgado reconoce que las nuevas tecnologías en este campo han facilitado sobremanera la labor del detective aunque ello no evita que "nos pasemos horas y horas sentados en el coche" esperando encontrar la infidelidad o el fraude.
¿Qué queda de la tradicional y peliculera figura del detective apostado horas y horas delante de una vivienda en busca de una infidelidad?
Pues realmente queda todo. Seguimos vigilando e investigando. Ya nos gustaría que cuando llegamos a investigar a una persona saliera en seguida y obtuviésemos los que buscábamos. La realidad es que muchas veces nos toca estar apostados en un coche y confundidos con los vecinos; pero bueno, es nuestro trabajo.
¿Las nuevas tecnologías les han facilitado el trabajo?
Para desarrollar con eficiencia nuestra actividad estamos muy pendientes de la evolución tecnológica porque no es lo mismo llevar una batería que pesaba tres kilos metida en un bolso para poder obtener una grabación a disponer de una microcámara que prácticamente ocupa la mitad de un dedo. Estos adelantos tecnológicos nos han beneficiado pues pasamos más desapercibidos a la hora de realizar una investigación a lo que hay que sumar otras innovaciones tecnológicas que nos han posibilitado hacer nuestro trabajo con garantías de éxito.
¿Cualquiera sirve para este trabajo?
Hay que dejar claro en este punto una cosa. Los detectives españoles somos los más formados de toda Europa; se nos exige una carrera universitaria con un mínimo de tres años y después nos formamos en postgrado. Antes, para trabajar como detective bastaba con pedir una licencia y si no tenía antecedentes penales, podía ejercer. Hoy en día la formación es muy exigente y esto se nota. Hay que hacer una carrera universitaria en los centros que imparten el curso de detectives o de grado en criminología y después solicitar la licencia. Estamos muy controlados ya que cada año somos sometidos a una inspección policial.
"Los detectives españoles somos los más formados de toda Europa; se nos exige una carrera universitaria con un mínimo de tres años y después nos formamos en postgrado"
Además de la carrera, al detective se le presupone una serie de cualidades para para ejercer su trabajo.
Efectivamente. Yo siempre digo que el detective no se hace, uno no se da cuenta de que es detective cuando estudia para esto. Una persona que no tiene una serie de cualidades es difícil que prospere como detective. Debe tener paciencia, intuición, muchísimos recursos y ser una persona que en un momento dado pueda reaccionar bien ante estímulos exógenos ya que, por ejemplo, te puede venir un señor y decir "usted es detective y me acaba de pillar".
No obstante se habla de la existencia de un altísimo instrusismo profesional.
Efectivamente, hay mucho instrusismo. Hay mucho, sobre todo aquí en Mallorca donde hay alemanes que no pueden ejercer aquí porque no tienen la titulación ni la licencia para ejercer y sin embargo se anuncian como detectives alemanes, a lo que hay que sumar el intrusismo que ejercen algunos particulares y criminólogos. Los criminólogos no pueden ejercer la labor de investigación pues la investigación privada es exclusiva de los detectives privados. Nosotros los denunciamos a la policía pero el sistema es lento. Habría que advertir a las personas que encargan una investigación a una persona no habilitada que está incurriendo en un delito.
"Hay mucho intrusismo, que denunciamos a la policía, pero el sistema es lento"
¿Quién suele acudir para que inicien una investigación?
Bueno. Las infidelidades siempre han estado asociadas al detective ya que hace años se tenía que alegar una causa para el divorcio, no podias divorciarte por motu proprio y la causa más habitual que se encargaba al detective era el posible adulterio. Este tipo de actuaciones se asoció a la labor detectivesca y nos quedó un poco estigmatizado y se quedó conque perseguíamos a los infieles o a las infieles. Afortunadamente esto ya pasó pues con el tiempo no hizo falta alegar esta causa y perdimos este trabajo que constituía el 90 por ciento de los contratos. No obstante, todavía hay gente que nos contrata porque tiene sospechas de la pareja, pero son por otras causas diferentes como puedan ser confirmar una sospecha o disponer de más información de la persona con la que le está engañando. Estas actuaciones, hoy en día, representan el 10 por ciento de nuestro trabajo; el 90 por ciento restante son por temas laborales, mercantiles, algún presunto hurto, temas penales o desacreditación de testigos. Nuestra labor es muy social, no es nada esotérica, lo que buscamos son pruebas para poder aportar en un procedimiento judicial.
¿Se ha puesto de moda el espionaje empresarial?
No hablamos de espionaje empresarial sino de fuga de información porque realmente la mayoría de estas causas son llevadas a cabo por empleados o exempleados. Es raro que alguna empresa coloque espías en el seno de la competencia, pero sí que es cierto que se soborna a menudo a empleados de la empresa de la competencia para que faciliten información. Esto es muy curioso porque, por ejemplo, a veces cuando una empresa presenta un presupuesto, se encuentra conque pierde el contrato por mil euros y empieza a sospechar de que ha habido una fuga de información. El descubrir al causante de esta fuga de información influye mucho los avances tecnológicos porque podemos saber que aunque haya borrado el disco duro o se hayan hecho desastres en el ordenador, con un buen forense informático logramos encontrar alguna prueba que descubra al autor de esta fuga de información.
¿Son las empresa, entonces, sus principales clientes?
La realidad es que tenemos un abanico muy importante de casos como puedan ser las empresas que están preocupadas porque el nivel de absentismo es grande y sospecha que algunos trabajadores de baja estan cometiendo fraudes. Dese cuenta de que el fraude laboral es muy importante pues nos cuesta mil millones de euros al año. El fraude a las aseguradoras también nos cuesta una cantidad muy importante porque hay muchas personas que no quieren trabajar pero quieren ganar dinero y lo que hacen es inventar un fraude. Esto las aseguradoras lo tienen muy claro ya que cada euro que invierten en detectives ahorran 48 euros. Es verdad que el grueso de nuestro trabajo lo realizamos para mutuas y aseguradoras, pero después estamos en procedimientos penales por denuncias falsas. También nos llegan personas que han sido denunciadas falsamente y buscan pruebas de esta falsedad.
"Es raro que alguna empresa coloque espías en la competencia, en cambio se soborna a menudo a empleados de la competencia para que faciliten información"
¿Son admitidas penalmente las pruebas que presenta un detective?
Sí. La Ley de Seguridad Privada admite perfectamente en un procedimiento judicial el informe del detective. De hecho nosotros vamos a numerosos juicios a ratificar nuestro informe y en el 99 9 por ciento de los casos, el juez lo admite como prueba. Como decía el fotógrafo Helmut Newton "la fotografia es la verdad" y cuando tenemos pillado a alguien es muy difícil que se pueda defender cuando lo hemos cogido cometiendo algún fraude.
Anécdotas y peticiones llamativas no le faltarán...
Efectivamente, aquí hemos tenido muchísimas anécdotas. Nos hemos encontrado desde infidelidades a nivel de iglesia y nobleza como peticiones de todo tipo. Siempre intento contar las cosas agradables y una de ellas fue la de encontrar a dos hermanos que no se conocían. Nos había contratado uno de los hermanos a sabiendas que estaba seguro que tenía una hermana que no conocía y, finalmente, la encontramos en Alicante. También hemos tenido otros asuntos no tan bonitos y más peligrosos. Hemos trabajado en Bielorrusia, Cuba, Colombia, o República Dominicaca. Recuerdo el caso de un cura de Ibiza que había dejado su herencia a los sobrinos y faltaba una persona para poder firmar la herencia. Entonces, los abogados de esta familia nos pidieron buscar a esta persona y la encontramos en Argentina, desgracidamente ya estaba muerta pero por lo menos pudimos aportar el certificado de defunción y esta herencia, que era muy importante, finalmente se pudo repartir entre el resto de los sobrinos.