El alcalde, José Hila, ha defendido en el debate de la ciudad que Palma es una ciudad segura, en respuesta a las críticas de la oposición de incremento de la criminalidad.
"Palma es una ciudad segura y es uno de nuestros avales turísticos", ha respondido Hila a PP, Cs y Vox, y ha insistido en que "es uno de los elementos más definitorios ahora mismo al elegir destino".
Hila ha defendido la labor policial: "Creemos en el trabajo de los profesionales que se dedican a la seguridad y contratamos más", ha asegurado y ha añadido que no hay imágenes de botellones en Palma como los que se dan en otras ciudades, algo que ha atribuido a "tres meses luchando cada fin de semana contra los botellones", con dispositivos conjuntos de inspectores y fuerzas de seguridad.
Ante las críticas de la oposición por los atascos y problemas del transporte público, el alcalde ha defendido las medidas de movilidad sostenible aprobadas por Cort, que ha dicho que responden al hecho de que Palma en 2000 tenía 320.000 habitantes y en la actualidad 465.000 y a que la media de Palma es de un coche por habitante.
"Intentamos reconducirlo y que una parte de la población se pase a otra forma de movilidad, porque la alternativa es una palma atascada en todas sus calles porque no caben los coches", ha señalado.
Ha insistido en que Ciutat "necesita movilidad sostenible para no quedarse atrás". "Palma es una ciudad en constante cambio, con muchas cosas por hacer; tenemos asignaturas pendientes y lo vamos a hacer", se ha comprometido Hila, que ha apostado por "dedicar los esfuerzos a los servicios públicos".
La regidora de ésS Estimam Palma Neus Truyol ha advertido: "Los datos alertan de que no estamos cambiando el modelo productivo" y ha puesto como ejemplo que para 2022 están programados casi 500 cruceros, cifra de un nivel prepandemia.
"Vemos cómo se va reactivando la economía pero no se reactiva la calidad de vida de los trabajadores y esta contradicción la tenemos que eliminar", ha asegurado y ha recordado que el paro sigue en el 10,81 % en Palma, con más de 21.000 desempleados en el segundo trimestre.
Truyol ha marcado cuatro objetivos, empezando por las infraestructuras y ha reclamado que Cort pueda decidir sobre el puerto y el aeropuerto. Se ha posicionado en contra de la ampliación de Son Sant Joan y ha pedido para el aeropuerto un "plan de reestructuración y decrecimiento".
En cruceros, ha pedido reducir la presión humana en la ciudad y a sus socios de gobierno que se cumpla el compromiso de legislatura de limitar su llegada "porque Palma no puede ser un parque temático".
En vivienda, Truyol ha dicho que la oficina antidesahucios atiende a un 80 % más persona que el año pasado y en Palma están programados dos desahucios diarios. Cree necesario que el Gobierno central prorrogue la moratoria a los desahucios que acaba en noviembre y que se regule el precio del alquiler, porque hay barrios como Pere Garau, donde las familias destinan de media un 42 % de sus ingresos.
Ha reclamado mayor soberanía municipal porque "faltan financiación y competencias para dar servicios de calidad" y como cuarto reto se ha marcado avanzar en el cambio efectivo del modelo económico, que ha tildado de "depredador durante décadas".
Por parte de Unidas Podemos, Albert Jarabo ha llamado la atención sobre los elevados índices de desigualdad, la precariedad y el incumplimiento sistemático del derecho a la vivienda, con una "emergencia habitacional" en Palma que requiere transformaciones estructurales, como la que plantea el nuevo plan general.
En opinión de Jarabo, hay que profundizar en la defensa de lo público y "en vez de cacarear tanto la diversificación", hay que "ponerse de veras en apostar por los sectores que lo permitirán", entre los que ha citado la informática, la economía verde y la innovación. "Nos tenemos que implicar todos para intentar revertir las vulnerabilidades de nuestro modelo económico", ha reivindicado.
También ha defendido la necesidad de contar con "un fuerte tejido social" que mejore la participación ciudadana en las decisiones municipales.