Christine Lagarde, lleva más de una década en la cúspide de la Economía Mundial, ha sido Directora del FMI (Fondo Monetario Internacional) del 2011 al 2019 y desde el 2019 Presidenta del BCE (Banco Central Europeo).
En la actualidad es la responsable de que haya un flujo del dinero de los Ciudadanos Europeos a los Bancos y sin ninguna contraprestación por parte de la Banca, así lo ha decidido el BCE con Lagarde al frente, traducido al cristiano paladín, nos ha metido la mano en el bolsillo para parar la inflación, que como todos sabemos está producida por “las clases bajas, medias, autónomos y pymes” que no hacen más que gastar comprando casoplones, coches de lujo”sandías de 5 euros el trocito” pizzas, pan, leche aceite, huevos y demás elementos totalmente superfluos, haciendo saltar los precios. En ningún caso tiene la culpa de la inflación, la infame subasta del precio de la energía, favoreciendo siempre a la más cara,la subida de los carburantes o la descarada subida indiscriminada de todo lo que se pueda coger en un supermercado, sea de temporada, este almacenado hace 1 año, se haya pagado barato, caro, o mal pagado, como es el en caso a los agricultores o ganaderos de pequeñas explotaciones.
La Banca ya no sabe que hacer para ocultar su satisfacción y ya va preparando la cesta de Navidad para la Sra. Lagarde, porque por ejemplo una entidad como Caixa Bank que declara unos beneficios en el tercer trimestre de más de un 17,7% y que posee en cartera más de 125.000 millones de euros en hipotecas, ha visto llegar juntos a Papa Noel, Santa Claus y los Tres Reyes Magos antes de tiempo.
Lagarde, que maneja los destino económicos de más de 447 millones de ciudadanos europeos, no ha sido votada por ni uno sólo de ellos, ha sido elegida a dedo en su día por entre otras naciones Rusia, China o la India y para llegar a su cargo actual de Presidenta del BCE, a través de una votación de la cual no hay datos sobre que países en concretos le votaron, pero que es capaz de subirle la hipoteca media 200 o 300 euros, con lo que le puede conllevar meterle en situación de morosidad si no paga o directamente hacerle llegar al desahucio y la pobreza.
También es verdad que en ciertos sitios es muy bienvenida, como en el Foro de Davos, en dónde se pacto la Agenda 2030, del cual el FMI hizo una afirmación “maravillosa” “ en 2030 no tendrás nada y serás feliz”. En dónde el invitado especial en el 2016 fue el “carismático y democrático” líder chino Xi Jinping. También se le quiere un montón en el Club Bilderberg, aquel club que se reúne a puerta cerrada, en dónde no hay actas, ni comunicados oficiales, citándose desde Reyes, Primeros Ministros y Grandes Fortunas, se le supone que lo hacen para lograr “alegrarnos la vida” de forma discreta.
No me voy a meter en aquella frase que se le atribuía sobre los ancianos “Los ancianos viven demasiado” dicha en el 2012, pero si en el comunicado del FMI durante su mandato que advertía “del riesgo de que la gente viva mas tiempo de lo esperado” fin de la cita.
Ya ven ustedes, estamos en manos de los que probablemente siempre han tenido el control económico de este Mundo, pero ahora blanqueados en parte, ya que son nombrados Directores o Presidentas de Órganos con “Prestigio” a nivel Mundial. Y mientras tanto a entretenernos con el Poder Judicial, la Ley Trans, las ocurrencias del amigo Rufián y lo que haga falta, para que “el árbol nos impida ver el bosque”.