La Unión Europea no tiene ni la más mínima duda: No se puede restringir la venta de viviendas a los no residentes. Esta es la respuesta que Europa da a la intención del Govern balear de restringir la venta de casas en la islas. A esta declaración se suma la reciente negativa del Congreso al concluir que prima el derecho de los ciudadanos europeos a adquirir segundas residencias en otro Estado de la Unión.
La Comisión Europea tiene muy claro que, hoy por hoy, es imposible implementar restricciones a los no residentes que deseen adquirir un inmueble en Baleares.
Esta es la respueta que la eurodiputada balear del PP, Rosa Estarás, ha obtenido de la comisaria europea de Servicios Financieros, Mairead McGuinness.
En la misiva enviada a la eurodiputada balear, McGuinness, expone que "el artículo 63 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) prohíbe las restricciones a los movimientos de capitales relacionados con la adquisición de bienes inmuebles, incluidas las viviendas, por parte de nacionales de la UE no residentes".
En el mismo escrito, esta comisaria añade que "no obstante, tales restricciones pueden estar justificadas por las razones enunciadas en el artículo 65 del TFUE, a saber, por razones de orden público o seguridad pública, o por razones imperiosas de interés general reconocidas en la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, siempre que no sean discriminatorias y sean proporcionadas al objetivo perseguido, lo que significa que son adecuadas para garantizar, de manera coherente y sistemática, la realización del objetivo perseguido y no van más allá de lo necesario para alcanzarlo".
En resumen, la pretendida posibilidad del Pacte de restringir la venta de viviendas a extranjeros es, simplemente, inviable.
RECHAZO GENERALIZADO
A este contundente comunicado, también se ha sumado el propio Gobierno central cuando en respuesta a preguntas de varios congresistas, entre ellos los de Balesares limitándose a recordar que el Tratado de Funcionamiento de la UE prohíbe todas las restricciones a los movimientos de capitales entre Estados miembros y entre Estados miembros y terceros países.
Por ello, según ha remarcado el Ejecutivo, "esta libertad de circulación de capitales ampara el derecho de los ciudadanos europeos a adquirir segundas residencias en otro Estado de la Unión". Igualmente, el texto añade que "cualquier restricción por razones de orden público o de seguridad pública deberá ser necesaria, proporcionada y no discriminatoria".
Hay más. La Asociación Balear Inmobiliaria Nacional e Internacional, ABINI, ha hecho público este miércoles un comunicado en el que aplaude la respuesta de la Comisión Europea al plan balear de vetar la compra de viviendas a no residentes: "Como hemos insistido en multitud de ocasiones, atenta contra la legislación vigente, tanto española como europea".
El presidente de ABINI, Hans Lenz, ha indicado que "con esta respuesta creemos que por fin se puede dar por finalizada la polémica levantada sobre una limitación que lo único que pretendía era hacer de “cortina de humo” para no hablar de los verdaderos problemas de vivienda que tenemos en Baleares".
Por último reseñar que, tal y como advirtió en su día la Asociación Empresarial De Promotores Constructores De Baleares (Proinba), prohibir la adquisición de vivienda a no residentes en Baleares "es directamente contrario al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, ya que esta medida sería considerada como discriminatoria de forma directa al beneficiar a los ciudadanos españoles y perjudicar a los de otros estados miembros".