El presidente turco Recep Tayip Erdogan lo califica de ataque atroz para destruir la moral de la nación y provocar el caos. Hay algunos indicios sobre la identidad del asaltante, que abandonó el arma en el escenario del atentado antes de huir. En contra de lo que se aseguró en un principio, el supuesto terrorista no iba disfrazado de papá Noel. Mató a 39 personas e hirió a otras 69. Una cámara de seguridad grabó el momento en el que se produjeron los primeros disparos. El terrorista armado con un fusil kalasnikov mató en primer lugar a dos personas que se encontraban en la entrada de la discoteca. Accedió a la sala con vestimenta oscura y la cabeza cubierta. Una vez dentro del local, donde más de 500 personas celebraban el Año Nuevo, comenzó la matanza. Según algunos testigos el atacante gritaba consignas en árabe mientras disparaba contra la multitud. Otra cámara de seguridad captó el instante en el que el terrorista se disponía a salir del local. Una vez finalizó el ataque, escapó y aún continúa huido. Aunque la policía turca ya ha difundido la fotografía del sospechoso. Las autoridades trucas insisten en que se trata de un solo terrorista- Sin embargo, muchos supervivientes aseguran que fueron varios los que dispararon dentro de la sala. Desde el principio toda la información sobre ataque ha sido muy confusa. En un primer momento, las autoridades dijeron que el terrorista iba vestido de Papá Noel, y horas más tarde el Primer Ministro turco desmentía este dato. La discoteca Reina es un local muy conocido en Estambul habitualmente frecuentado por famosos y la élite secular turca. Entre los fallecidos hay al menos 24 extranjeros, la mayoría procedentes de países árabes.
