Equidistantes

Una vez más el Mallorca empezó como nunca y acabó como siempre.

En un partido pésimo por parte local y malo del visitante, los de Olaizola no supieron sostener el gol de Raillo al cuarto de hora como producto de remate a la salida de un córner y acabaron cediendo un empate, debido a un agarrón innecesario de Company, que favorece los intereses del UCAM, que mantiene tres puntos de ventaja y salva el golaverage a su favor.

El choque, importante para ambos, se jugó prácticamente a pelotazos. Unos en busca de la referencia única del joven Iban Salvador que, sin la menor colaboración de su compañero más adelantado, Jona, se perdió entre el bosque de piernas y torres urdido en el área balear. Porque si, el técnico vasco optó por un radical cambio de dibujo y salió con tres centrales. Ansotegui entre Yuste y Raillo dominaron el juego aéreo, incluso con Zdjelar por delante. Los de Francisco se estrellaron una y otra vez, sin inquietar lo más mínimo a Cabrero.

De nuevo el enemigo se superó en la continuación. Encerró a los de amarillo, mal color para los supersticiosos, en su mitad de terreno y se dedicaron a enviar balones a la olla hasta que en uno de tantos, lograron su propósito. No fue óbice que Olaizola, demasiado seguro de si mismo, reforzara aún más la disposición ultradefensiva de los suyos que no pisaron el área enemiga a lo largo de toda la reanudación. Un repliegue innecesario que concedió a los de casa el territorio preciso para ordenar sus baterías antiaéreas, por escasa que fuera su artillería.

Una nueva decepción que mantiene al enfermo en estado grave y con una jornada menos para su reanimación. O resurrección.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias