No dependía de una conexión a internet, ni el tono se malinterpretaba ni había que ponerse foto de perfil. El whatsapp de antes era tan sencillo como una conversación a la fresca. Cara a cara, en plena calle con las sillas de la playa. Fácil.
Las nuevas tecnologías abren puertas y acortan caminos pero, viendo imágenes como ésta, es inevitable sentir nostalgia de tiempos pasados.