La hospedería del Santuario de Lluc se enfrenta a un expediente sancionador por operar ilegalmente como hotel sin las licencias correspondientes. La sanción económica podría alcanzar los 400.000 euros, además del cierre del establecimiento. Tras la salida de los Misioneros de los Sagrados Corazones en 2019, el prior Marià Gastalver, el sacerdote Antoni Burguera y el diácono Toni Moreno, están al frente del Santuario, con una polémica gestión. El obispo Sebastià Taltavull, enemistado con gran parte del clero mallorquín, ha pagado indemnizaciones a extrabajadores de Lluc que habían sido contratados por los 'coritos'. Ahora reclama una ley que le permita seguir operando su "hotel" en el corazón de la Serra de Tramuntana sin restricciones legales.
El Santuario de Lluc, ubicado en el municipio de Escorca, en el corazón de la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2011, es montañas de Mallorca, es conocido por su belleza y espiritualidad. En su página web www.lluc.net se le define como ‘El centro espiritual por excelencia de Mallorca’. Y sin duda lo es.
“Visitar y hospedarse en el Santuari de Lluc implica conectar con la naturaleza y la cultura del lugar. Se trata de una experiencia única para permitirse explorar un remanso de paz y tranquilidad introspectiva”, se puede leer en dicha web, configurada como una auténtica web de reservas de un establecimiento hotelero cualquiera. Con profusión de imágenes del Santuario y de las distintas habitaciones de que dispone la hospedería y otros servicios como salas de reuniones, bares, restaurantes, tienda, piscina (de junio a septiembre) y jardín botánico.
Construido en el siglo XIII, el Santuario dispone de una hospedería que lleva décadas alojando a los visitantes y peregrinos que lo desean, en una amplia variedad de habitaciones, según el gusto y necesidades de cada cual.
Tantos años de funcionamiento de la hospedería hacía impensable que se estuviese llevando a cabo esa actividad turística de forma ilegal y operando 120 habitaciones y apartamentos en el recinto del santuario, sin contar con las licencias necesarias para ello, lo que, tras una inspección por parte del Consell de Mallorca, ha obligado a las autoridades competentes a abrir un expediente sancionador por esta explotación irregular.
Por más que los actuales responsables del santuario afirmen que la actuación del Consell de Mallorca les ha venido de sorpresa, lo cierto es que diversas fuentes apuntan a que el prior Marià Gastalver conocía que estaban incumpliendo sus obligaciones legales.
CAMBIO EN LA GESTIÓN
El ocho de septiembre de 2019 los Misioneros de los Sagrados Corazones abandonaron la gestión del Santuario de Lluc, tras 128 años de atención pastoral ininterrumpida. Las razones de aquella despedida, según apuntó el padre superior general, Emilio Velasco, se podían resumir en una única causa: el envejecimiento de los misioneros y la falta de las vocaciones mallorquinas que se necesitan para atender adecuadamente un lugar como Lluc.
Sin embargo, se marcharon cuatro sacerdotes –de avanzada edad, es cierto–, pero el relevo lo tomaron un sacerdote, el prior Marià Gastalver (antes párroco de Sóller), el sacerdote Antoni Burguera (encargado de la iglesia) y el diácono Toni Moreno (anterior ecónomo diocesano y por tanto, hombre de absoluta confiranza del obispo Taltavull). También conocidos como ‘La Trinca de Lluc’. Así pues, ni son más ni son mucho más jóvenes. Y, encima, no todos son presbíteros, como sí eran los ‘coritos’, el afectuoso apelativo que recibían los misioneros de los Sagrados Corazones.
TALTAVULL
Desde su llegada a Lluc, hace cuatro años y medio, ha habido tres gerentes. Pero quien realmente corta el bacalao es el obispo Sebastià Taltavull, seguido del ecónomo diocesano, Miquel Noguera, nombrado por Taltavull en mayo de 2019 y primer laico que ocupa el puesto. Sustituyó en el puesto a Toni Moreno, que fue destinado a Lluc como coordinador y a quien diversos testigos apuntan como una persona de formas violentas.
Hay que recordar que monseñor Taltavull, que fue obispo auxiliar de Barcelona, cumplió 75 años el 28 de enero de 2023. Esa es la edad de jubilación de los prelados diocesanos según el canon 401 del Código de Derecho Canónico, por lo que han de enviar una carta presentando su renuncia al papa de Roma. Sin embargo, el papa Francisco concedió dos años de prórroga a Taltavull, por lo que seguirá al frente de la Diócesis de Mallorca, al menos, hasta el año 2025.
Y eso a pesar de estar enemistado con medio clero de la isla y por el controvertido episodio de su vacunación contra el coronavirus el día 5 de enero de 2021, a pesar de no estar incluido en ninguno de los grupos de vacunación preferente, lo que originó un gran escándalo.
INDEMNIZACIONES
Otro asunto que demuestra que la Iglesia de Mallorca tiene poco respeto por las normas, es que el Obispado ha pagado más de medio millón de euros en indemnizaciones a diez extrabajadores del santuario, en un intento de comprar su silencio tras ser despedidos. Este comportamiento sugiere que el Obispado cree que el dinero puede resolver cualquier problema y que están por encima de la ley.
El mes de noviembre de 2023, el prior Gastalver y el diácono Antoni Moreno declararon en un juzgado de Inca tras la denuncia de acoso laboral presentada por una extrabajadora con más de 15 años de antigüedad en el santuario. La denuncia fue archivada tras alcanzar un acuerdo entre las partes para que la mujer fuese indemnizada.
Según ha podido saber mallorcadiario.com, el relato de acoso laboral no fue exclusivo de aquella trabajadora, afectando a muchos otros empleados, que destacaron las malas formas, insultos y menosprecio por parte de los delegados del Obispado, con el prior Gastalver al frente.
UNA LEY PARA SALTARSE LA LEY
En medio de la controversia por la incumplimiento de la Ley por parte de la hospedería del Santuario de Lluc, el Obispado ahora reclama una ley que les permita continuar explotando su "hotel" en sin restricciones legales. Esta exigencia refleja una búsqueda de privilegios que les permitiría operar como si nada hubiera sucedido, ignorando las normativas vigentes y las implicaciones éticas de sus acciones.
SEMINARIO
Otra actuación controvertida de Taltavull, con implicaciones en Lluc, es la decisión de trasladar el Seminario Mayor al Santuario, nombrando al prior Gastalver director del Seminario.
AVARICIA DESMEDIDA
A todo lo anterior hay que añadir un episodio no menor, que demuestra que la codicia desmedida es una poderosa motivación el el Obispado de Mallorca y que explicaría buena parte de los conflictos que la afligen y que siempre se solucionan con el vil metal.
El monasterio de Santa Isabel es propiedad de las monjas jerónimas, según han sentenciado los tribunales y en contra de la pretensión de la Diócesis de arrebatárselo a las religiosas. El pleito incluye tres fincas en Porta del Mar de Palma, una con dos viviendas, la iglesia y el convento, con una superficie de 6.418 metros cuadrados.
El Obispado no descarta recurrir ante el Tribunal Supremo.