La lucha contra el fuego se complica en Gran Canarias debido a los fuertes vientos (de hasta 163 kilómetros por hora en algunos puntos), las altas temperaturas y una densa calima que impide la visibilidad.
Una situación que ha obligado a cerrar el espacio aéreo y marítimo y que impide actuar a los medios aéreos.
El fuego, que se inició en la tarde de ayer en la zona de La Degollada de Tasarte, en el municipio de La Aldea de San Nicolás, está sin control y ha quemado ya unas 300 hectáreas, alcanzando la Reserva Natural de Inagua.
Antonio Morales, presidente del Cabildo insular, ha explicado en rueda de prensa que se ha logrado controlar el perímetro del fuego en un 90 por ciento pero que la situación se agrava por el viento y las altas temperaturas reinantes (de hasta 28 grados).
Igualmente, Morales ha informado de que el incendio ha alcanzado Inagua pero que los vientos podrían hacer que las llamas acabaran por afectar los barrios de Tejada y La Aldea.