Dos niñas que presuntamente habrían sufrido abusos sexuales por parte de su padre han señalado este jueves en su declaración como testigos durante el juicio que presentaron la denuncia y acusaron a su progenitor porque se lo ordenó, bajo amenazas, su expareja.
El hombre, por su parte, ha negado las acusaciones, que consistían principalmente en tocamientos y enseñarles a masturbarse viendo vídeos sexuales. "Eso me parece una barbaridad y de degenerados", ha señalado.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares ha celebrado este jueves el juicio contra el hombre, para quien Fiscalía mantiene la petición de penas que suman casi 27 años de prisión al tener en cuenta, entre otras cuestiones, que la retracción de las víctimas, según han señalado las profesionales que han declarado como testigos, es habitual en casos de menores que han sufrido abusos.
Sin embargo, la terapeuta que trataba a las menores ha apuntado que el argumento de la retractación "no se sostenía". Según la técnico, las niñas tenían un "duelo no resuelto" y un deseo de querer volver con su padre. Según la profesional, se dan casos de menores que se retractan de acusaciones de este tipo "por el impacto que las revelaciones están causando".
EL TESTIMONIO DE LAS NIÑAS Y LA MADRE
Según las niñas, la expareja de su padre "les hizo aprender el monólogo de los abusos".
La madre de las niñas, en su declaración también como testigo, ha ratificado el cambio de versión, aunque ha señalado que la terapeuta de las niñas le dijo que era habitual que esto sucediera con menores.
La mujer, inicialmente, ha dicho que las niñas le contaron los supuestos abusos tras recibir, ella, una paliza de la expareja del acusado.
Otras técnicos que atendieron y valoraron a las niñas al presentar las denuncias por abusos han ratificado la coherencia y la credibilidad de las revelaciones de los abusos, argumentando que aportaban detalles de los comportamientos que, a esa edad, sólo una víctima podría aportar.
La terapeuta también ha sostenido que las dos niñas están afectadas en un desarrollo emocional, moral y social, aunque es difícil determinar el "impacto concreto" de los supuestos episodios de abusos.
Sobre esto, quienes valoraron a las niñas han apuntado que la retractación puede incluso reforzar los testimonios iniciales.
LA DEFENSA PIDE LA ABSOLUCIÓN
El abogado de la defensa ha pedido la absolución y ha apuntado que el acusado puso sus dispositivos a disposición de la causa. El letrado ha asegurado que "no hay ni un puñetero vídeo pornográfico" y que las fotos y vídeos hallados son los propios de un contexto familiar.
La defensa ha incidido en que las niñas se han retractado en la Sala y ha rechazado los argumentos porque, a su juicio, "estaban defendiendo su informe".
LA ACUSACIÓN
En su escrito, el fiscal sostiene que el hombre aprovechaba los momentos en los que se quedaba a solas con las niñas, tanto cuando convivía con la madre de ellas como cuando se separaron, para cometer los hechos.
En concreto, Fiscalía afirma que el individuo les tocaba las zonas íntimas, por encima y por debajo de la ropa, y les enseñaba cómo masturbarse, a la vez que les mostraba vídeos sexuales.
Las menores, continúa el Ministerio Público, estaban atemorizadas en contar los hechos, ya que el padre amenazaba a una de las niñas con matar a la madre o a su hermana si lo hacía, y a la otra víctima con dar una paliza a su madre.