El presidente de la Generalitat hasta su inhabilitación, confirmada este lunes por el Tribunal Supremo, Quim Torra, ha realizado un llamamiento a la ciudadanía de Cataluña para que se “prepare” para la ruptura con España a través de una vía “democrática, pacífica y desobediente”.
En una declaración institucional, llevada a cabo en catalán e inglés desde el Palau de la Generalitat, poco después de tener notificación por escrito del fallo del Alto Tribunal, Torra ha protagonizado su último acto como máximo responsable de la Administración autonómica, rodeado de la totalidad de miembros del gabinete.
La jefatura de la institución ha sido asumida, de forma provisional y hasta la convocatoria de unas nuevas elecciones, por el hasta ahora vicepresidente, Pere Aragonès, que este martes estará al frente de la reunión del Consell de Govern, la primera que celebrará el Ejecutivo catalán, a partir de este lunes en funciones, tras la inhabilitación de su presidente.
En una larga intervención, Quim Torra ha cargado duramente contra las instituciones del Estado, de las que ha afirmado que “ni siquiera una alarma sanitaria como la pandemia” ha frenado sus “ansias de venganza”.
Torra ha tratado de llegar al corazón del movimiento independentista al afirmar que “a cada irregularidad, más votos en las urnas; a cada día de exilio, más organización cívica por la república; a cada nuevo paso por la represión, más desobediencia civil”.
Al mismo tiempo, el ya expresidente de la Generalitat ha calificado la sentencia del Tribunal Supremo de “golpe” del Estado contra Cataluña, y ha declarado su convicción de que uno de los grandes obstáculos para que el territorio haga realidad el objetivo de la independencia es “la autonomía”, un sistema que, a su juicio, permite que un presidente sea “depurado por un golpe urdido por los poderes del Estado”.