La Junta de Gobierno ha aprobado este miércoles que en Palma se puedan realizar ruidos derivados de obras en zonas de afluencia turística entre el 1 de mayo y el 30 de octubre en el horario general estipulado entre las 9.00 y las 20.00 horas de los días laborables.
"Esta decisión es temporal y circunstancial y se adopta en el marco de la crisis sanitaria de la COVID-19 que limita los desplazamientos y ha impedido el inicio habitual de la temporada turística", han indicado desde Cort.
De esta forma, se ha aprobado exceptuar la aplicación del horario limitado entre las 11.00 y las 19.00 horas que se aplicaba cada año durante la temporada alta.
Desde el Ayuntamiento, han indicado que esta medida, prevista en el artículo 26.4 de la Ordenanza municipal reguladora del ruido y las vibraciones, deviene "innecesaria" en las circunstancias actuales dado que se prevé que se produzca un retraso significativo en el inicio de la temporada turística por la crisis sanitaria.
Esta excepción, que se publicará en el BOIB, se aplicará de forma temporal a todos los procesos de la edificación y a los trabajos de acondicionamiento y mantenimiento de edificaciones, ya sean públicos o privados, permanentes, provisionales o temporales.
"Con esta mayor flexibilidad horaria de este tipo de actividades, además, se quiere contribuir al normal desarrollo de sectores como la construcción que en momentos como el actual pueden contribuir a la economía de Palma de forma decisiva para su desarrollo", han asegurado desde Cort.