En mi despacho de Cábala y Coaching, uno de los temas que más trabajo con mis clientes es el cómo superar la apatía y las pocas ganas de vivir.
Hace algún tiempo, escuchando al Dr. Mario Alonso Puig, a quien admiro por su fácil dialéctica y su fluidez de comunicación, me recordó esos puntos que trabajos diariamente en el despacho.
Son 5 los cánceres de la Apatía:
1.- LA PEREZA
2.- LA IGNORANCIA -LA FALTA DE CONOCIMIENTO
3.- LA FALTA DE REFLEXIÓN
4.- EL MIEDO A COMETER ERRORES
5.- LA INCAPACIDAD APRENDIDA
Y Uds. se preguntarán, ¿realmente se puede aprender a ser incapaz, pues sorprendentemente si se puede.
Creo que muchos de nosotros nos vemos reflejados en estos malos hábitos que hacen que a menudo sintamos esta apatía.
Empecemos con el número 1, la pereza, me imagino que casi todas las personas, en algunos momentos, hemos sentido esta pereza, esta falta de iniciativa y de hacer las cosas como toca.
Es normal en el ser humano sentirla, pues la inercia es hacer lo menos que podamos con el menor esfuerzo posible.
Es por ello, por lo que son muchos los que no llegan ni a comenzar las cosas que han proyectado que harían.
Tenemos que aprender a crear rituales que nos ayuden a superar esa pereza, que en algunos casos va unida a la ignorancia, porque si no tengo conocimientos sobre un tema y el ponerme con ello, me requiere un esfuerzo, estudiar, leer o prepararme para dicho trabajo, todo me será más complejo.
Seguido nos encontramos con la falta de reflexión, el pensar para qué hacemos las cosas y no actuar como meros robots, como si fuéramos máquinas siguiendo una inercia diaria.
Por ejemplo, con pequeños gestos diarios podríamos cambiar esta actitud, yendo a trabajar de vez en cuando por caminos distintos, o no repitiendo siempre cosas que hacemos mecánicamente.
Y esa actitud está unida con el cuarto paso a seguir para cambiar la apatía: el miedo a cometer errores, algo tan normal en nuestra sociedad perfeccionista, donde parece que no nos podemos equivocar en nada y que todos debemos ser perfectos, incluso en nuestra imperfección.
Y el quinto, pero no menos importante, la incapacidad aprendida, que va de generación en generación y que está tan extendida en un país donde, miles de personas hacen las cosas porque “siempre se han hecho así”.
Si somos capaces de seguir estos pasos, podremos conseguir superar la apatía predominante en nuestra sociedad y dar un gran paso para ser la mejor versión de nosotros mismos.