La veleta naranja está desbocada. No sólo es capaz de cambiar de opinión y de programa político de un mes a otro, sino que también es capaz de girar hasta colocarse junto a los separatistas golpistas de ERC.
El partido que aquí en Baleares lidera Xavier Pericay ha votado en Barcelona a favor de una proposición del partido de Junqueras que reclama un “cordón sanitario” contra la ultraderecha, haciendo referencia a VOX.
VOX: El partido constitucionalista que en defensa de nuestro régimen de libertades ha conseguido sentar en el banquillo a los separatistas golpistas. Los ultras de verdad calificando de extremistas a los demócratas, y Ciudadanos siguiéndoles el juego a los mismos que les agreden e insultan. Patético.
Ciudadanos votando por la mañana a favor de las propuestas de los separatistas contra los que defienden la Constitución, y siendo agredidos por la tarde por esos mismos separatistas. Así es el partido teledirigido desde el Elíseo. Capaz de pactar con quien sea antes que con VOX. Armengol estará contenta. El partido naranja convertido en el partido pomelo.