El Ayuntamiento de Calvià ha rendido este domingo homenaje a los dos guardias civiles, Diego Salvá Lezaun y Carlos Sáenz de Tejada, asesinados por ETA hace 14 años en Palmanova, condenando este "acto de terror, sin sentido, deshumanizado y cruel que arrebató la vida a dos jóvenes".
El alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, ha sido el encargado de abrir el acto invitando a los asistentes "a una reflexión".
"El día que explotó esa bomba Diego tenía 27 años y Carlos 28, tenían la vida por delante. Invito a reflexionar cómo habría sido cada día robado durante estos 14 años, más de 5.000 atardeceres", ha manifestado el edil.
Seguidamente, ha recordado los 42 años de atentados de la banda terrorista ETA, que asesinó a más de 850 personas, entre ellas 214 guardias civiles.
"Carlos y Diego sólo eran dos jóvenes, pero murieron porque llevaban el uniforme de la Guardia Civil. Todos sabemos el daño que buscó ETA aquí, en plena temporada turística. Sé que no olvidáis, que ese mensaje cruel está en nuestra memoria. ETA quiso doblegarnos como sociedad y derrotarnos como país. 42 años de crímenes, pero fracasó", ha continuado el alcalde.
Para finalizar su intervención, Amengual ha apelado al himno en homenaje a los caídos y a su frase "la muerte no es el final", y seguidamente se ha llevado a cabo un minuto de silencio.
"En Calvià fue el final de ETA, el triunfo de la democracia. Hoy rendimos homenaje a las víctimas por la paz, y dados los actuales equilibrios políticos me pregunto si tenemos que olvidar a nuestros muertos o si podemos tener memoria para defender la democracia y defendernos de los que atentan contra la Constitución", ha concluido.
Una vez finalizadas las palabras del alcalde, se ha reproducido el himno 'La muerte no es el final', se ha colocado una ofrenda floral en el monolito en honor a los guardias civiles asesinados y se ha escuchado el himno de la Guardia Civil.
Entre otras personalidades, el acto ha contado con la presencia de la presidenta del Govern, Marga Prohens; el presidente del Parlament, Gabriel Le Senne; el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y la delegada del Gobierno en Baleares, Aina Calvo.